Empresa de Winifreda trasladó el cuerpo de mujer asesinada en Monte Nievas

El cuerpo de Raquel Amaya, la mujer de 53 años asesinada en Monte Nievas por su pareja, fue trasladado con autorización judicial desde Winifreda a la ciudad santacruceña de Pico Truncado para su eterno descanso.

Un vehículo de la empresa Martín Servicios Sociales partió con el féretro desde esta localidad el martes a las 17 y llegó a destino este miércoles al mediodía después de recorrer 1500 kilómetros.

Familiares directos de la víctima, entre ellos su hijo Leonardo Melin y su hija Rosa Mercado, acompañaron el traslado de los restos hasta su lugar de residencia. Durante el viaje fueron sorprendidos por un temporal de viento y nieve desatado en la provincia de Santa Cruz.

Femicidio. 

El asesinato de Raquel Amaya se produjo el pasado viernes «entre las 6 y 7 horas» en una vivienda social ubicada en la zona noroeste de Monte Nievas, y después su ex pareja y femicida, Fabricio Borges (48), intentó ocultar el cuerpo en dos ocasiones. Inicialmente lo trasladó a orilla de las vías entre Monte Nievas y Eduardo Castex y por la tarde lo recogió y lo llevó hasta una alcantarilla cercana a la ruta provincial 102, en la bajada del denominado «Camino a la Cruz». Ahí lo encontraron los investigadores.

Borges confesó su autoría y argumentó una «disputa de vieja data» con la víctima. Su hijo Leonardo Melin y su hija Rosa Mercado viajaron el sábado desde Pico Truncado (Santa Cruz) a Monte Nievas para seguir de cerca la investigación y el domingo a la mañana estuvieron presentes en el velatorio de su madre donde fue mucha gente a despedirla. En horas de la tarde, el féretro con el cuerpo fue trasladado a la sala velatoria de la empresa Martín Servicios Sociales con sede central en Winifreda donde permaneció alojado durante dos días.

«Intendente abandonó a mi madre». 

En ese lugar, Melín habló con Infowini y realizó duros cuestionamientos al intendente de Monte Nievas, Germán Wilberger. «Sabía de la situación de vulnerabilidad en la que vivía mi madre y no hizo nada. Directamente la abandonó», manifestó molesto.   

«Estamos atravesando un momento doloroso por la pérdida horrible de nuestra madre», expresó acompañado por su hermana. Consultados sobre si presentían este desenlace fatal, Mercado respondió: «Mi mamá estaba separada de esta persona, si bien convivían en el mismo domicilio ya que la vivienda estaba a nombre de él, no se la adjudicaron a ella. Nosotros sabíamos que la situación entre ambos no era buena, mi mamá en diciembre estuvo de vacaciones en Pico Truncado y le pedimos que se quedara con nosotros».

Enseguida Molín relató que tiene un emprendimiento comercial en la ciudad sureña en el cual estaba trabajando su mamá. «Su deseo era quedarse, pero ella vuelve a Monte Nievas porque el intendente le aseguró que iba a hacer todo lo posible para cambiar la titularidad de la vivienda y dársela a ella. Le enviaba mensajes a mi mamá pidiéndole que volviera, porque él iba a hacer los trámites para que la casa (que compartía con el femicida Fabricio Borges) pasara a nombre suyo». «Cuando mi madre regresó no le cumplió con lo prometido», se lamentó. «Esto va a surgir cuando periten los teléfonos donde encontrarán esos mensajes», dijo.

«Siento bronca y rabia porque el intendente fue el causante de que mi madre volviera a Monte Nievas. Además, no estuvo a la altura de las circunstancias porque todos conocían la situación de vulnerabilidad en la que vivía mi progenitora y él como máxima autoridad del pueblo también estaba al tanto, pero no tomó los recaudos necesarios. Debería haber mandado a las unidades correspondientes a investigar qué estaba pasando dentro de la casa de mi madre», manifestó.  

«Yo vivo en una ciudad de 45.000 habitantes, participo de una organización no gubernamental donde asistimos a un montón de personas socialmente a través de ayudas comunitarias, copa de leche, ropa de abrigo, entonces para mí es muy difícil entender que este tipo (sic) siendo la máxima autoridad, que levanta su teléfono y habla con los ministros de Seguridad, Salud, asistentes sociales, especialistas, no hizo absolutamente nada. Directamente abandonó a una persona que vivía en su pueblo», arremetió. Reveló que el jefe comunal «no fue al velatorio. Todo esto que estoy contando se lo dije en su cara cuando nos hicimos presentes en la municipalidad, obligado nos pidió disculpas».

Por otra parte, Melín destacó el trabajo del fiscal Guillermo Komarofky de la Fiscalía Temática de Delitos contra las personas de la Segunda Circunscripción Judicial de La Pampa con asiento en General Pico y de los policías que intervinieron para esclarecer el caso.  

«Sabe lo que sucedió». 

«Lamentablemente a mi mamá no la recupero. Con mi hermana nos vamos de La Pampa haciéndonos responsables de un niño de 8 años (hijo de Amaya y Borges). Conseguimos una vacante en una escuela de mi ciudad para reinsertarlo en la escolaridad», indicó. Melín trabaja como secretario privado del concejal Carlos Morón perteneciente al Movimiento Popular Truncadense. «Me están esperando junto a un equipo de especialistas para asistirlo inmediatamente», aseguró.

Ante una consulta puntual, confió que el menor «sabe lo que ocurrió. Con la inocencia de un niño me dijo´pensé que mamá estaba desaparecida pero resulta que está muerta´. Me quedé helado porque no supe que contestarle. Él está bien, en Pico Truncado tiene primos, sobrinos, tíos y demás familiares que están esperándolo para brindarle todo el cariño, el apoyo y la contención que se merece». 

«Fuerte y valiente». 

Por último se les preguntó cómo era Raquel. Al respecto, su hija la describió como «una mujer fuerte y valiente. Siempre andaba sonriente, bailando, con el mate para todos lados, dispuesta para sus hijos, nietos, hermanos, sobrinos, para cualquiera que se le acercara. Era mi compañera y amiga». Fue una madre prolífica ya que en Pico Truncado tuvo siete hijos. «Con defectos y virtudes tuvo tiempo para todos, nos amaba a su manera y nosotros a ella, con cada uno de sus hijos y sus familiares tenía algo especial», finalizó con lágrimas en sus ojos. 

Foto: Leonardo y Rosa, hijo e hija de Raquel Amaya, la mujer asesinada. 

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