Obispo: en Santa Rosa «hay 30 o 35» personas en situación de calle

El obispo de La Pampa, Raúl Martín, reveló que en Santa Rosa hay «30 o 35 personas en situación de calle desde hace muchos años». De ese total, «10 o 12» podrán bañarse, cenar, dormir y desayunar en un hogar nocturno diocesano que muy pronto abrirá sus puertas.

Se trata del Ex Hogar San José Obrero, ubicado en la esquina de las calles Chacabuco y Mendoza, en la zona norte de la ciudad. Dicho inmueble fue remodelado con recursos que recibió el obispado de una persona judía que falleció y repartió su herencia entre entidades de todo el país que llevan adelante «tareas sociales». «Miramos a los más necesitados con el rostro de Jesús», afirmó la máxima autoridad eclesiástica de la provincia.

«Caricia y alivio».

«Ya hice la bendición del lugar, es una obra de la diócesis que tiene por finalidad acoger a las personas que están en situación de calle», confirmó Martín en diálogo con Infowini. «El edificio es diocesano, lo hemos distribuido en tres áreas distintas. Un espacio está destinado a las Hermanas de los Ancianos Desamparados, otro se lo hemos dado en comodato (gratis) a FundalHum que diariamente da raciones de comida a la gente que necesita y por último me parecía que una de las cosas más violentas es no tener un techo. No podemos dar una casa, eso le correspondería al gobierno, nosotros queremos dar una pequeña caricia, un pequeño alivio. Por eso el último espacio estará destinado a las personas en situación de calle para que por las noches se bañen, cenen, tengan su habitación y desayunen. Pernocten simplemente 10 o 12 personas que normalmente están en la calle».

Acto seguido agregó: «La lógica y lo bueno sería que hubiera espacio para los 30 o 35 que están en la calle desde hace muchos años en Santa Rosa».

Humanidad.  

Martín confió que dar cobijo a las personas que viven a la intemperie es un proyecto que la diócesis «venía pensando desde hace muchos años, esperamos porque no teníamos las posibilidades; aparte me parece que le corresponde en primer lugar al gobierno ocuparse de esta problemática, que es el que tiene los votos y la economía para poder hacerlo. Nosotros somos complementarios a eso, aportamos un hogar, pero queremos dar algo más que un techo que es lo humano, eso es lo fundamental».

El legado. 

El hogar comenzará a funcionar muy pronto. «Lo bendije la semana pasada y lo pusimos en condiciones gracias en primer lugar y mayoritariamente a un dinero que habíamos recibido de un legado de una persona que no es católica, es judía. Falleció ya hace muchos años y su legado sirvió para muchas tareas a nivel social en toda la argentina. Con algo que se nos dio a nosotros hicimos la reforma de este espacio».

No quiso revelar la identidad de la persona que «compartió su herencia con toda la argentina, a nosotros se nos dio un poquito de su capital». «Es desconocido, lo llamamos el legado José, yo en la predicación que está subida a nuestra página web puse José sin apellido; quise resaltar la importancia de aquellos que fueron capaces de dar sin importar, se da por amor y nosotros lo recibimos de esa misma manera».

El rostro de Jesús. 

«No podemos solucionar todos los problemas, pero lo poquito que podemos hacer desde lo humano es fundamental. Le daremos techo y comida a un grupo de personas, pero sobre todo queremos llegar a ellas tocando su corazón», subrayó el entrevistado. Consultado cómo se proveerán de los víveres, respondió que serán aportados por vecinas y vecinos santarroseños «más cercanos» a la diócesis.

«Miramos a los más necesitados con el rostro de Jesús y recibimos esa gracia, no es que hacemos un favor, tenemos la gracia de poder colaborar y ofrecer a los más vulnerables lo más que podemos”, finalizó Martín, quien el domingo estuvo en Winifreda donde puso en funciones al nuevo capellán de la iglesia Cristo Redentor. 

Foto de archivo: Obispo Martín reunido con sacerdotes en Winifreda. 

«Con mucha alegría vuelvo a Winifreda», dijo el cura Cestac

 

 

 

 

 

 

 

 

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