Obispo puso en posesión al nuevo capellán de la Iglesia de Winifreda

Durante la jornada de ayer, el obispo de La Pampa, Raúl Martín, puso en funciones al cura Mariano Cestac como nuevo capellán de las comunidades de Winifreda y Mauricio Mayer en reemplazo del sacerdote Miguel García quien prestó sus servicios pastorales en ambas localidades durante cuatro años y ahora cumple tareas parroquiales en Santa Rosa.

La máxima autoridad eclesiástica de la provincia presidió la liturgia en la iglesia Cristo Redentor donde se produjo el recambio sacerdotal. Estuvieron presentes los sacerdotes Juan Carlos Baigorria y Carlos Mussa y un importante número de fieles católicos de Santa Rosa, Guatraché, Colonia Santa Teresa, Catriló, Eduardo Castex, Realicó más los anfitriones.

Visitaba a los enfermos. 

Cabe recordar que García comenzó su acción pastoral en los tiempos difíciles de la pandemia cuando daba misa de manera virtual. Con el retorno a la normalidad visitaba a los enfermos y predicaba el evangelio en casas de familia que requerían su presencia y en la iglesia, actividades que marcaron su trabajo en la localidad. Fue por eso que durante su despedida, los fieles destacaron que «nunca nos faltó el pan eucarístico ni la atención espiritual». El obispado lo designó administrador de la parroquia Medalla Milagrosa y capellán de la capilla Divina Misericordia, ambas ubicadas en la capital pampeana.

Una religiosa le da la bienvenida a Mariano Cestac. 

En diálogo con Infowini, Martín señaló que el edificio religioso de Winifreda «es una capilla que depende de la parroquia Sagrado Corazón de Eduardo Castex. Como al padre Miguel le pedí que se ocupara de dos parroquias en Santa Rosa- lo dupliqué, le di más trabajo porque es un hombre fiel- lo traje a Mariano para acá donde atenderá esta capilla y la de Mauricio Mayer. Estuvo varios años en Guatraché desempeñándose como administrador parroquial aquí estará como capellán».

«No tenemos palacios». 

Cestac vivirá en una «casa bien dispuesta» pegada a la capilla. «En cualquiera de las comunidades nuestras casas parroquiales son todas muy austeras, no tenemos palacios como a veces la gente imagina, sino que la mayoría son viviendas más que sencillas, pero son lugares dignos para vivir», afirmó el obispo.

Foto: Obispo Martín junto a los sacerdotes Juan Carlos Baigorria y Miguel García. 

Para el obispo Raúl Martín se necesitarían «70 sacerdotes»

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