«Chiquito» Martín, el experimentado vidriero de Winifreda

«Cada mañana me levantó con ganas de trabajar, me encanta este oficio. A mi edad es fundamental tener la mente ocupada». 

Osvaldo Rodolfo «Chiquito» Martín tiene 83 años de edad y acumula casi 60 años de vidriero, un oficio que aprendió de forma autónoma y que «le encanta».

Durante 30 años tuvo su vidriería en su pueblo natal y en 1994 se mudó a Santa Rosa con su carpintería de aluminio. El winifredense repasó su trayectoria en este rubro que tanto aprecia. «Con mis dos hermanos éramos camioneros y trabajábamos con nuestro padre. Transportábamos granos, leña, ladrillos, arena menos animales. Con la idea de independizarme laboralmente advertí que no había un comercio que vendiera vidrios en el pueblo. Cuando en la década del ´60 terminé el Servicio Militar en General Pico puse una pequeña vidriería dentro de la propiedad de mi padre que estaba donde nace la calle España, en la ochava. Fue toda una novedad para la época y tenía mucho trabajo. Nadie me enseñó, aprendí con mucha práctica», recordó los inicios.

Toyo. 

En los primeros años cortaba vidrios con un aparatito que tenía seis rueditas diminutas cambiables hasta que pudo comprarse el Toyo de origen japonés que tiene una sola ruedita y permite regular la presión de corte y recortar fácilmente en forma recta o dando formas debido a su diseño de empuñadura. No provoca fatiga en la mano.

Mientras trabajaba acumulaba materiales para construir un salón comercial más grande en otro sector de la zona urbana. «El día que empecé a levantar los cimientos falleció el General Perón», rememoró. En la década del ´80 abrió su nueva vidriería aledaña a su propia vivienda ubicada en calle Urquiza. «Y a partir de ese momento me dediqué exclusivamente a este rubro», dijo.

«En 1994 empecé a tener muchos clientes de Santa Rosa entonces decidí mudarme a esa ciudad donde alquilé un local de 6 x 17 metros en Pueyrredón 256 donde estoy actualmente. Cuando llegué al barrio no había una vidriería con fábrica de aberturas de aluminio y con el transcurso de los meses sumé clientes nuevos», contó.

Corralito. 

«Te lo vendo en 25.000 dólares», fue la propuesta que le hizo el dueño del local a Martín. «No tenía un mango ni para cargar nafta. Entonces fui al Banco de La Pampa porque era muy buen cliente y me dicen que el hombre tenía una deuda de 24.000 dólares. Me hice cargo para saldarla y me quedé con su inmueble. Pero en 2001 me agarró el corralito y no podía pagar las cuotas. Dios me ayudó porque seguí trabajando y después de ir muchas veces al banco me dieron un plazo de 10 años al 10% anual, la cuota al final era menos que un alquiler. A los 5 años levanté la deuda», narró.

«Nadie me enseñó, aprendí con mucha práctica», dijo Martín. 

El local y las ventas. 

Tiempo después construyó un departamento anexo a la vidriería cuyo nombre comercial es Alu Mar. Lleva décadas colocando vidrios y fabricando puertas, ventanas, portones, mamparas de aluminio. Además del Toyo cuenta con otras herramientas, entre ellas agujeadora, fresadora, cortadora de aluminios, punzonadora, guillotina de corte para cuadros. Durante once años, Martín tuvo «una muy buena empleada».

El producto vidrio «aumentó muchísimo por la inflación desmedida», dijo. Su principal proveedor es la Casa de los Cristales de Olavarría, Buenos Aires, y el aluminio lo compra en Santa Fe, provincia de Buenos Aires y a un mayorista del Parque Industrial de Santa Rosa.

Martín está jubilado hace 18 años y sigue activo laboralmente aunque trabajos a domicilio no hace más. «Cada mañana me levantó con ganas de trabajar, me encanta este oficio. A mi edad es fundamental tener la mente ocupada en algo, estar activo, caso contrario te agarra la depresión. Gracias a Dios estoy muy bien de salud», confió.

Paralelamente a su vida comercial, Martín ocupó cargos públicos. Fue concejal durante dos períodos y secretario municipal de Acción Social durante la intendencia de Clemente Salvetti. En el año 2000 puso fin a su vida política.  

Foto: Osvaldo Martín en su vidriería de Santa Rosa. 

Especial 109º aniversario de Winifreda. La Arena/Infowini. 

Vidrieros de Winifreda reivindican su oficio y celebran su día

Facebook