La plaza San Martín de Winifreda fue el escenario elegido el viernes para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia a 48 años del último golpe de Estado cívico militar que ensangrentó al país.
Estudiantes y docentes del Colegio Secundario realizaron una intervención artística denominada Siluetazo, una radio abierta y una exhibición de libros infantiles en su mayoría prohibidos durante la dictadura. La Biblioteca Popular se sumó con una exhibición de ejemplares editados post dictadura es decir tras la recuperación de la Democracia en 1983 y que narran las atrocidades cometidas por las juntas militares. Estuvieron presentes alumnas y alumnos de la Escuela Primaria con sus docentes y funcionarios municipales.
Nunca Más.
En diálogo con Infowini, la profesora Adriana Calderón Pacheco desatacó «el compromiso sociocultural adquirido con respecto a la conmemoración de esta fecha» y sostuvo que los docentes «hoy educamos y enseñamos para el Nunca Más trayendo a colación la voz de los que no la tuvieron o se fueron de esta Patria soñando un mundo mejor. Por ellos continuamos retroalimentando y sosteniendo, aún a costa de gobiernos descarnados, la lucha de la Memoria por la Verdad y la Justicia». «Winifreda hace años da luz donde antes hubo oscuridad», subrayó.

Lecturas censuradas.
Estudiantes del nivel primario tomaron conocimiento de libros infantiles prohibidos por la dictadura. «Tenemos ejemplares de Elsa Bordemann, uno titulado “Un elefante ocupa mucho espacio”, “El Principito” conocido por los lectores, aparte en esa época hubo un montón de escritores desaparecidos», manifestó la bibliotecaria del colegio secundario. La docente respondió que los libros fueron censurados «porque hablaban de libertad, de imaginar, de soñar, todos valores que no eran procesados en ese momento». «En los tiempos actuales es impensado que haya decretos que prohíban lecturas, pero muchos adultos aún desconocen que eso pasó, de allí que la idea de esta muestra es que la gente pueda conocer esta parte de la historia», cerró la bibliotecaria.
«Pecado mortal».
Entre el público estaba la vecina Graciela Gobbi quien fue una activa militante política y social durante la última dictadura. Sostuvo que ese período fue «muy triste para nuestro país, una experiencia dolorosa para quienes fuimos militantes en esa época, yo tuve muchos compañeros y no supe nunca más nada de ellos, sus hijos algunos aparecieron y otros no». La vecina se solidarizó con la militante de la agrupación H.I.J.O.S, que fue golpeada, abusada y amenazada de muerte por dos personas que irrumpieron en su casa por la fuerza y dibujaron en una de las paredes de la vivienda «VLLC», el eslogan de La Libertad Avanza. Además, afirmó que la plaza «es un lugar de aprendizaje para los chicos. Olvidarse de los 30.000 desaparecidos es un pecado mortal y estas actividades sirven para que no se pierda la memoria, pero tenemos que seguir luchando por verdad y justicia».

Raquel.
La radio abierta estuvo coordinada por la secretaria municipal de Cultura, Kelli García, docente del secundario. Se sumó el escritor Fernando Ojeda. El winifredense recordó que durante la dictadura «nuestro pueblo tuvo presos políticos y gente que vivió en la clandestinidad. Una presa política fue Raquel Barabaschi, quien vivía en la zona rural y fue militante de la Juventud Peronista Universitaria en la Universidad Tecnológica de General Pico. Fue detenida y presa por su militancia en el año´75. Ella se tenía que presentar en la comisaría todos los días a la mañana temprano, volver al campo porque tenía arresto domiciliario y regresar a la dependencia al cierre de la noche. Eso hizo entre 1975 y 1983 cuando logró la libertad con el regreso de la democracia en la presidencia de Raúl Alfonsín. Hoy Raquel es militante de Derechos Humanos. Esto pasó en el pueblo no en otra dimensión». A su vez resaltó que Alfonsín «enjuició a los genocidas que más tarde a través de un gobierno neoliberal fueron indultados. Entre 2004 y 2007 en adelante fueron llevados a juicio nuevamente».
Ambiente.
García tomó la posta para decir que hoy «los estudiantes realmente construyen cosas maravillosas en el colegio para dar cuenta de ese tiempo histórico y en democracia podemos militar libremente por el cuidado del ambiente, la educación pública entre otros temas que nos interesan».
Foto: Intervención artística Siluetazo en acto Día de la Memoria.
Profesoras de Victorica y Winifreda autoras del trabajo “Una plaza: dos memorias”




















