Mayerense, trabajador en Agricultura Familiar: «Vaciamiento total»

Unos quince trabajadores del Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, con sede en Santa Rosa, temen perder su fuente laboral. Uno de ellos es el ingeniero agrónomo de Mauricio Mayer, Osvaldo Folmer. Sus contratos vencen el 31 de marzo. «Sin tener jefes, sin tener designaciones, sin saber cuál será la política para este sector, entendemos que vamos a ser despedidos», se lamentó.

Folmer, trabajador del Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, explicó que en la actualidad el organismo «depende del Ministerio de Economía. Previo a la finalización de la gestión anterior, dependíamos de la Jefatura de Gabinete y, originalmente, dependíamos del Ministerio de Agricultura, que es el ministerio al que pertenecemos, ya que tratamos con productores agropecuarios, que son los que nos aportan todos los días los alimentos a nuestras casas».

«Nuestra tarea se basa en todo lo que tiene que ver con garantizar que los productos que llegan a la mesa de los consumidores, en su etapa de producción, sean inocuos y tengan características para ser consumidos por cualquiera de nosotros», detalló.  

Señaló que en La Pampa son 15 los trabajadores del área, y aclaró que son todos profesionales. «Cuando se habla de que el Estado está lleno de gente que no es profesional y demás, en nuestro caso, podemos garantizar que somos todos profesionales, inclusive muchos especializados», aseguró.

Distribución.

Folmer indicó que los trabajadores del Instituto tienen una distribución territorial «a lo largo y ancho de la provincia, con compañeros en distintas localidades. No trabajamos con quienes están más desarrollados, pero sí con los productores periurbanos, que aportan alimentos a las distintas localidades».

«Hasta el día de hoy no tenemos designado ningún jefe. Por decreto pertenecemos a Economía. No hay definiciones claras y ya hemos tenido despidos, no en La Pampa, pero a nivel nacional hay 30 trabajadores despedidos, que habían sido contratados en el 2020», puntualizó. 

Y añadió: «Nuestra tarea es importante para evitar problemas de salud. Es lo más relevante que hacemos. Si se busca ahorrar, al no estar más nosotros en el territorio, posiblemente, en salud haya más gastos, con lo cual es de vital importancia tenernos en cuenta», agregó.

Contratados.

Respecto a la situación laboral de los trabajadores, Folmer le dijo a LA ARENA que «la mayoría del personal, el 90%, es contratado. Es un contrato en blanco y con aportes, de duración anual, pero desde diciembre se renovó el contrato por tres meses y no sabemos qué va a suceder el 31 de marzo. Aparentemente, sin tener jefes, sin tener designaciones, sin saber claramente cuál será la tarea o política para este sector, entendemos que vamos a ser despedidos», se lamentó.

«Es un vaciamiento total, y a esto ya lo vivimos. Tuvimos despidos masivos en la gestión macrista. A nivel país pasamos de 900 a 500 trabajadores. Yo fui despedido dos veces durante esa gestión», cerró Folmer hijo del exintendente de Mauricio Mayer Don Celestino Folmer.

La Asociación Trabajadores del Estado advirtió hace unos días por los posibles despidos de 23 trabajadores de organismos del Estado nacional, con sede en Santa Rosa. En una conferencia de prensa realizada en ATE, los dirigentes detallaron la situación de ocho trabajadores del Centro de Referencia (dependiente del Ministerio de Capital Humano) y 15 del Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (dependiente de Hacienda). 

Foto: Osvaldo Folmer junto a su padre Celestino.  

Crónica La Arena. 

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