La vecina Susana Besso convirtió su casa en un lugar de hospedaje para quienes visiten la localidad. A su emprendimiento lo bautizó “Tío Coco” en homenaje a un familiar directo que quiso mucho.
Ofrece dos habitaciones equipadas para el descanso, un baño con todos sus accesorios, un patio estilo campero, una granja con animales domésticos, una burra, una oveja y mucha paz. Todo en un inmueble con historia.
Su alojamiento funciona en su vivienda cotidiana donde antiguamente vivía una recordada docente. Está ubicada al norte de la zona urbana, en la calle Armengol que corre paralela a los terrenos del ferrocarril.

Habitaciones con camas y cuchetas.
Enriqueta.
«Esta casa pertenecía a la profesora de música Enriqueta Baldivieso con quien tenía muy buena relación y pasábamos mucho tiempo juntas. Un día vi el cartel que decía se vende, me bajé del auto, la miré rápidamente y la compré a puerta cerrada, todavía estaba el famoso piano de Enriqueta», contó Susana, quien reveló el destino que tuvo el instrumento musical. «Allegados a Enriqueta me hicieron saber que ese piano lo tuviera la profesora de música Nora Matalía que vive en Winifreda, se lo di y ella lo conserva en su hogar, es una verdadera reliquia».

Herencia.
En diálogo con INFOWINI, la vecina recordó que compró la casa gracias a una herencia que le dejó su tío Felipe Besso, apodado “Coco”. Entre sus bienes tenía una quinta en la localidad de Trenel y después de su muerte quedó para las personas que él había designado en vida. Una de las sucesoras fue su sobrina Susana Besso. «Con mis primas vendimos la quinta y me alcanzó para comprar esta propiedad, en diciembre de este año se cumplirán once años que estoy habitándola», dijo.
Servicios.
La vecina destina una parte de sus instalaciones al servicio de hospedaje. Su nombre comercial rinde homenaje a su familiar directo a quien siempre recuerda con amor.
«Hace rato que tenía este proyecto, pero recién en marzo de este año empecé a hacerle mejoras a la casa y hoy está en muy buenas condiciones», aseguró.
«Ofrezco dos habitaciones con camas, cuchetas, mesas y sillas, un pasillo y baño con champú, crema de enjuague, jabón, toallones; espacio ideal para una familia de 5 o 6 personas, se pueden arreglar con un colchoncito o una colchoneta en el suelo. Tienen un desayuno seco, frigobar, microondas, pava eléctrica y servicio de lavado de toallones y mallas, así cuando cuando llegan del parque acuático pueden usar la máquina de lavar como para que al día siguiente tengan en condiciones sus prendas», detalló.

Patio, oveja y burra.
«Este es un lugar que brinda mucha paz, perfecto para las personas que quieran disfrutar de la tranquilad, rodeados de mascotas, con un patio amplio, con césped, un aljibe, parrilla para prepararse un asado, tomar mates debajo de las plantas y tengo unos gazebos con distintos sillones», amplió. Además, tiene animales de granja y las atracciones son la oveja “Lucia” y la burra “Luly”.

El baño con todos los accesorios.
«El hospedaje ya está habilitado. También voy a ofrecer distintos tipos de desayunos. Y otra cosa linda que tiene este lugar es que los chicos salen a la calle, caminan unos metros y se van a los juegos que están en el Paseo de la Vía o pueden entretenerse en la fuente de agua», finalizó entusiasmada Susana, que ahora es anfitriona de viajeros y turistas que en verano llegan en demasía a la localidad.
Para reservas en «Tío Coco» comunicarse al celular 2302-603184.
Fotos: La casa con historia de Susy Besso que convirtió en hospedaje.
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