Una multitud despidió ayer a Franco “Cuchi” Fridel, el joven winifredense de 29 años que murió el miércoles a la madrugada en el Hospital “San Bernardo” de Salta como consecuencia de las «múltiples lesiones» sufridas tras accidentarse con su motocicleta mientas viajaba con dos amigos por el norte argentino.
Era un vecino que atendía una despensa y al que todos conocían y querían. Su comportamiento generaba mucho afecto y adhesión. Siempre se brindaba amablemente hacia los demás.
Por eso cientos de personas, muchas que lo vieron crecer, sus amigos, amigas, sus compañeros de viaje en la ruta, allegados, se acercaron hasta la sala velatoria de la empresa Martín Servicios Sociales para darle el último adiós y fundirse en un fuerte abrazo con su madre Silvia Berger, su padre Fabián Fridel, su hermano Marcos, su hermana Dorina y demás familiares directos.
Entre ellos estaba su sobrino Benjamín Fernández de 15 años quien el miércoles se encontraba en Mar Del Plata jugando al vóley para el equipo de La Pampa que compite en los Juegos Nacionales Evita y enterado del fallecimiento de su tío decidió regresar inmediatamente a su pueblo natal para estar en el velatorio. La intendenta Adriana García también despidió al vecino fallecido.
«Nunca te olvidaremos».
El féretro con sus restos fue retirado de la sala sostenido por integrantes de su familia y demás deudos cubierto con coronas de flores. Una larga caravana de automóviles siguió al coche fúnebre que pasó frente a la iglesia Cristo Redentor, por la vivienda donde habitaba “Cuchi”, su despensa y el almacén de su mamá y hermano en el barrio El Molino. Luego, continuó viaje en dirección al cementerio.
Una vez en el campo santo, el ataúd fue depositado en el interior de un panteón familiar. Hubo muestras de dolor y muchas lágrimas. «La vida me quitó a mi cuchito», dijo llorando Silvia Berger mientras era consolada por su círculo íntimo y las personas presentes. «Cuchi jamás te olvidaremos», repetían sus amistades con los ojos húmedos.
Lo cierto es que la muerte de Franco Fridel enlutó a todo Winifreda y, a la vez, a toda una provincia que se vio afectada recientemente por el fallecimiento del delegado comunal de Casa de Piedra, Martín Borthiry, quien perdió la vida, en La Rioja, y de una manera muy similar.

«La peleaste».
Dorina Fridel escribió un sentido mensaje en redes antes del velatorio de su familiar directo. «Te me fuiste nomás hermano, la pucha que la peleaste, que fuerte fuiste mi chiquito. Nos queda el alma destrozada, no hay consuelo, no tenías que irte tan pronto. Te voy a llevar en mi corazón para siempre. Te amo, más allá del tiempo y la distancia. Enséñame a vivir sin tu presencia».
«Ultimo abrazo».
Su hijo “Benja” Fernández, por su parte, manifestó la enorme tristeza por la muerte de su tío: «Hoy la vida se me destroza al recordarte, me enseñaste tantas cosas, nuestro último abrazo tendría que haber durado un poquito más. Te voy a extrañar siempre. Volá muy alto hasta que se te cansen las alas y cuando no sepas donde descansar nuestro corazón será ese lugar de reposo para vos. No es una despedida, es un hasta luego. Descansa en paz “Cuchito”. Te amo».
Foto: Una multitud despidió a Franco «Cuchi» Fridel, un «buen vecino».
Conmoción en Winifreda por la muerte de Franco Fridel en Salta




















