La vecina winifredense Gilda María Gabellotta, más conocida como «Pichona», nació el 23 de septiembre de 1923 y ayer celebró sus 100 años de vida con mucha alegría junto a su familia en la residencia para personas mayores de Santa Rosa donde permanece hospedada desde hace tres años.
A su lado estuvieron su hija Elsa Araujo, su yerno Carlos Tueros, sus nietas Natacha, Yanina y Evi, su bisnieto Lorenzo, su bisnieta Victoria, su nuera Marta y demás familiares. El resto de las personas adultas alojadas en el hogar santarroseño y las profesionales que trabajan en esa institución y cuidan con mucho amor a la abuela centenaria participaron de la fiesta, en la que no faltó la torta de cumpleaños, regalos para la longeva mujer hasta hubo un improvisado show musical. Las habitaciones estaban adornadas con globos y cotillón.

«Los sándwiches, las empanadas, la torta, fueron traídas desde Winifreda. Compartimos un agradable almuerzo, le cantamos el feliz cumpleaños y terminamos con una gran merienda. Fue un día inolvidable para Pichona, para mí que estoy muy pegada a ella y para todos los que estuvieron mimándola como se merece», comentó Elsa Araujo, hija de Gilda, promotora del gran festejo.
Gilda pasa sus días en la residencia “El Reencuentro” propiedad de una médica. «Mamá está muy bien atendida, el personal es extraordinario y cuenta con servicios de kinesiología, trabajadora social, recreación, entre otros», dijo Elsa en declaraciones a INFOWINI. Su progenitora sigue siendo «muy coqueta. Le gustan las alhajas, los anillos, la ropa de colores y con ayuda de las chicas se pinta las uñas y los labios».

Historia de vida.
Elsa contó que su madre Gilda María Gabellotta «nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, y llegó a Winifreda cuando apenas tenía 5 años. Su padre italiano fue el primer peluquero profesional del pueblo y también tuvo la primera orquesta. Murió a los 43 años, muy joven, dejando a su esposa María al cuidado de Gilda y sus hermanos Quico, Miguel y Juancito que eran muy pequeños».

Años después, Gilda contrajo matrimonio con Demetrio Araujo y tuvieron dos hijos: Elsa y Miguel Ángel, ya fallecido. «Su apodo es Pichona, siempre le gustó mucho la música como a su padre, tocaba algo de guitarra y piano, fe una excelente tejedora y bordadora. Además, fue enfermera de primeros auxilios, ama de casa y una gran colaboradora de las instituciones. Recuerdo que mientras éramos niños fundaron una pequeña cooperadora escolar en la Escuela 104 y mi madre como exalumna fue la que colocó el retoño de la higuera de la Casa de Sarmiento y pronunció el discurso», continuó Elsa.

Gilda junto al sacerdote Raúl Amarena, padres y madres, «lograron los primeros espacios para el (ex) Instituto Privado Cristo Redentor para que jóvenes de la localidad pudieran cursar estudios secundarios».
Más adelante, «participó en el coro municipal, en el Cumelén, en actividades culturales y fue una de las fundadoras del Museo de la Comunidad de Winifreda junto a Sera Onandia». Hay más: «Fue la persona de la tercera edad que tuvo el récord de participación en los Juegos Deportivos Evita y eso le valió que le entregaran la medalla de oro en Chapadmalal durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Tiene más de 20 medallas de jornadas deportivas».

Mundo apacible.
«Gracias a Dios goza de buena salud, ha viajado y conocido lugares hermosos de nuestro país. Y hoy con 100 años vive en su mundo apacible. Eso me reconforta y sé que estoy dando todo lo mejor para ella junto a mi querido compañero de fierro Carlos Tueros y mi pequeña familia», sostuvo Elsa.
«Mi madre y nosotros tenemos el honor y el orgullo de llevar el mejor reconocimiento que es la paz interior, la inteligencia, la solidaridad y la fe profunda en Dios y la Virgen», finalizó Elsa emocionada.
Foto: Gilda festejó con alegría sus primeros 100 años junto a su familia.
Adiós al vecino más longevo de Winifreda: «Manejó hasta hace un mes»




















