Durante la tarde de este martes reabrió la boletería de la Terminal de Ómnibus de Winifreda. Su encargada comunicó que decidió atenderla nuevamente «aunque no tenga ganancia» y fue felicitada por los usuarios del transporte público por restablecer el servicio.
Cabe recordar que el espacio tenía su ventanilla cerrada desde el 1 de septiembre. Si bien los colectivos de la empresa Transur seguían ingresando a la localidad, los pasajeros debían adquirir el boleto en Santa Rosa, vía Internet o al momento de abordar la unidad, con el riesgo de no contar con butacas disponibles y quedarse sin viajar.
La familia concesionaria del edificio municipal había cortado la atención al público cuando la única empresa de colectivos que ingresa al pueblo suspendió el envío de una suma mensual que contribuía a solventar una parte de los gastos obligatorios de la boletería. El importe que recibían era menor a 10.000 pesos.
Ante esto evaluaron que al no disponer de esos fondos se les hacía imposible continuar brindando el servicio de expendio de boletos más teniendo en cuenta que el porcentaje que recibían por la venta de cada uno -un 8 %- no se modificó pese a los sucesivos aumentos de tarifas que hubo durante el año. La ganancia se les achicaba considerablemente o se evaporaba si debían afrontar la totalidad del consumo energético y la conexión a Internet que demanda la boletería.
Marcha atrás.
Pese a que la situación no cambió, dieron marcha atrás con la medida. Micaela Rainhart corrió la ventanilla y comenzó a vender pasajes. «Dejo aclarado que esto lo hago voluntariamente para que la gente no se quede sin servicio de colectivos», posteó la vecina en redes. «Los pasajeros no tienen la culpa de lo que estamos pasando. Reitero, no tuve solución por ningún lado, así que tomé la decisión de seguir brindando el servicio por voluntad propia aunque no tenga ganancia», finaliza su texto.
En la práctica esto significa que el porcentaje que recibirá por la venta de tickets lo destinará casi en su totalidad a cubrir los gastos fijos que demanda la boletería.
Micaela estuvo leyendo los comentarios que le dejaron en redes. «Te felicito, la verdad un hermoso gesto con la gente que tiene que viajar. Mil gracias», «El gesto de Micaela es admirable. Lo inadmisible es la pasividad de otros involucrados (como la empresa) frente a una situación que afectaba a muchos», son algunas de las publicaciones. «Sería bueno que todos los que viajan le dejen una propina», propuso un vecino.
Foto: Micaela Rainhardt en plena venta de boletos.




















