La santarroseña Gabriela Jaquez se dedica al diseño, producción y venta de vestidos de alta costura a medida y por encargues. Sus manos dan vida a originales prendas que lucirán cumpleañeras, egresadas, novias e invitadas a fiestas. Además, es una apasionada de la indumentaria urbana. Todos los días le declara su amor a su profesión.
Gabriela estudió la carrera de Diseñadora de Indumentaria en la Academia de Roberto Piazza y se capacitó en Moldería en el Instituto Superior de Indumentaria de Hermenegildo Zampar.
Su primera maestra.
En diálogo con INFOWINI, la emprendedora de 44 años confesó que descubrió sus aptitudes durante su infancia y adolescencia. «Desde muy chiquita tenía decidido lo que quería hacer de grande. Tenía 7 años cuando armaba ropa para muñecas y siempre estaba jugando con telas. Cuando iba a la primaria, pasaba mucho tiempo en casa de mi vecina Nora Barbagallo que tenía una mercería muy conocida frente a la plaza San Martín. Ella me enseñó a coser con una máquina a pedal y todos los secretos de la costura. Fue mi primera maestra y gracias a sus enseñanzas encontré mi vocación. Recuerdo que mi primera prenda fue un bucito. Cuando cumplí 15 años me regalaron mi primera de coser marca Toyota», rememoró con un dejo de nostalgia.
Creatividad.
Cuando terminó el colegio secundario hizo la carrera de diseñadora y la capacitación en moldería. Mientras cursaba al mismo tiempo daba sus primeros pasos en la confección de prendas urbanas para familiares y amistades. «Mi inspiración eran las revistas y los videos musicales de esa época porque los medios virtuales no estaban totalmente desarrollados como ahora. Apelaba mucho a la creatividad para llevar a cabo lo que tenía en mi imaginación», continuó.
«Los primeros encargues que me hicieron fueron pantalones de hombre del tipo bermudas anchas, largas, estilo militar, que ahora las estamos volviendo a ver, hay un resurgimiento de esa indumentaria de la década de los ´90 y principios del 2000. Mi primer taller de costura estuvo en mi habitación, mis padres me hicieron un mueble para que pudiera trabajar, siempre me apoyaron», siguió.
Profesional.
«Soy bastante perfeccionista y detallista en los trabajos, me gusta el buen gusto y esa manera de ser me fue acercando a la alta costura por la delicadeza de las telas. Además, jóvenes empezaron a buscarme cada vez más porque les encanta mis diseños. Es que a todas mis creaciones le doy mi impronta», aseguró.
Desde hace dos décadas y media continuadas trabaja de manera independiente. En su departamento tiene montado su atelier donde pasa entre ocho y diez horas diarias diseñando y confeccionando vestidos de 15 años y egresadas en mayor cantidad porque «son mi fuerte», vestidos de novias y para invitadas. «Solamente trabajó con cita previa y todo a medida», dejó en claro.

Desfile y nuevos mercados.
Sus producciones ya son reconocidas en la capital pampeana. Prueba de ello es que el 6 de agosto fue invitada por la fotógrafa Débora Yañez a la octava edición de la Expo Alma de la Fiesta que tuvo lugar en el Hotel Mercure y que reunió a emprendedores hombres y mujeres que mostraron las últimas tendencias, productos y servicios para eventos y fiestas. Gabriela se hizo presente con su equipo de colaboradores y modelos que desfilaron con sus vestidos para egresadas. Esa exposición «te abre mercados y te contacta con mucha gente», aseguró.
Gabriela conserva esas prendas en su vestidor. Un vestido es el tul con gliter (brillito de purpurina), tiene un corsé de micro tul elastizado y una taza forrada. Otro está hecho con satén con tul bordado, presenta una aplicación de piedras y el interior está trabajado con un doble tul.
En otra percha está colgado un vestido de satén con expandes, falda con aberturas y tajo de color champagne tirando a rozado. Se destacan por un escote abierto. «Con algunas modificaciones pueden adaptarse perfectamente para una invitada», dijo la diseñadora. Actualmente confecciona un vestido para una mujer adulta. Adelantó que estará forrado en seda crepé y en satén y tendrá una capa. «Si le cambias algunos detalles tranquilamente puede usarlo la madrina del novio o una invitada a la fiesta», precisó.
«Este año tuve la satisfacción de realizar el diseño del traje para el primer matrimonio igualitario que se llevó a cabo en el Mercure donde se hizo el civil y la fiesta», expresó.
Es madre y da clases.
En cuanto a los insumos, señaló que las telas «las puedo conseguir yo o me las traen las clientas. Hay disponible en el mercado, pero los precios volaron muchísimo» desde la última devaluación. Sus creaciones de alta costura y urbana nacen con la habilidad de sus manos y «perfectamente puedo trabajar con dos máquinas de coser eléctricas: una de costura recta y una Overlok para el remallado y la terminación».
Se siente contenta porque tiene muchas clientas con quienes termina siendo «amigas». «Mi fuerte son los eventos y la economía juega en contra en estos momentos, pero tengo muchísimo trabajo, nunca paré ni siquiera en pandemia. Además, en mi atelier doy clases particulares de costura, moldería y seminarios», manifestó.
Gabriela no descuidó su vida personal por volcarse a una rutina que le apasiona. Está en pareja y es madre de dos hijas de 10 y 14 años. Su página de Facebook lleva su nombre y apellido.
Foto: La diseñadora Gabriela Jaquez con sus creaciones para egresadas.
Foto: Un vestido de alta costura confeccionado en su atelier.





















