Winifreda: mujeres fabrican piezas de cerámica con arcilla blanca

Un grupo estable de mujeres winifredenses asiste al taller de cerámica artesanal dictado por Marcela Campora en la Casa de la Cultura. La materia primera que utilizan es arcilla blanca con la cual elaboran distintos objetos que ya recibieron una primera cocción para lograr el resultado deseado. Las vecinas refuerzan la autoestima a través de la valorización de sus trabajos.

Campora reside en Colonia Barón. Es ceramista y mosaiquista. Sus especialidades la han acercado a Winifreda.

«Este taller comenzó en mayo por inquietud de las chicas que me insistieron para que venga a darlo. Varias ya me conocían porque hace dos años asistieron a un taller de mosaiquismo que di en el domicilio de Susana Besso con quien nos conocimos en un taller de telar en Colonia Barón», contó la profesora. La municipalidad le cedió el espacio donde se reúnen semanalmente.

Campora señaló que en las clases sus alumnas fabrican distintas piezas «con arcilla blanca que se vende en pasta de 10 kilos lista para usar. Podríamos ir al oeste pampeano y juntar arcilla, pero es una experiencia que todavía tengo pendiente. Cada una se compra el material y trae sus utensilios y herramientas. Moldean la arcilla con las manos, con una lanceta o devastadores. Agarran una pella, que es una bolita de arcilla, y van formando un cuenco, una tasa u otros objetos». «Los óxidos, pigmentos y engobes sirven para darle color a la arcilla», indicó.

Hasta ahora han fabricado cuencos para picadas, sahumadores, porta-sahumerios, porta-utensilios para cocina, jaboneras, platos, tazas, macetas, cuadros y demás. Todas estas producciones ya recibieron una primera cocción, proceso en que la arcilla se convierte en cerámica y se denomina piezas bizcochadas. Fueron sometidas a una temperatura de 1.050ºC en un horno que la profesora tiene en su vivienda. La segunda y definitiva cocción se realizará cuando las producciones sean esmaltadas. «El esmalte viene en polvo, se prepara con agua, se pincela la pieza y vuelve al horno a la misma temperatura o un poquito menos», precisó la especialista.

Campora reveló que es la primera ceramista en su familia. Consultada por qué decidió aprender este oficio, respondió: «El interés empezó hace más de diez años cuando me acerqué a un taller municipal que se hizo en Colonia Barón, quedé enamorada de las cosas que se pueden hacer con la arcilla. Después, desde el municipio me dieron un emprendimiento para que pueda comprarme el horno eléctrico que tengo». «En 2019 hice otros cursos en Santa Rosa y recién en ese año empecé a utilizar el horno», abundó.

La capacitadora da clases de cerámica hace dos años y de mosaiquismo hace cuatro años.

Foto: Mujeres moldean la arcilla en el taller de cerámica dictado por Marcela Campora. 

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