La Biblioteca Popular “Manuel Lej” de Winifreda celebró el viernes su asamblea general ordinaria anual. La Comisión Directiva puso a consideración de las personas presentes la memoria y el balance que dio un superávit de $1.640.000. En la actualidad su único problema es la falta de espacio.
Con respecto al resultado económico, explicaron que entre el 1 de abril de 2022 al 31 de marzo de 2023 la entidad tuvo ingresos por $4.862.288. Dichos recursos provinieron de subsidios enviados por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) para gastos corrientes y financiamiento de proyectos institucionales, aportes del Ministerio de Cultura y Educación para el pago del salario mensual de la bibliotecaria y otros gastos, subsidio de la Municipalidad, cobro de cuotas sociales, recaudación en loterías y festivales más donaciones. En cambio, los egresos totalizaron $3.221.376. Este punto del temario del orden del día fue aprobado por unanimidad.
Gobbi ratificada
Luego, la vecina Graciela Gobbi fue ratificada como presidenta de la comisión directiva. En el mismo acto, Darío Jañez fue elegido vicepresidente; Raúl Calvo, secretario, y Mariela Riaño, tesorera. Vocales titulares son Roxana González y Mabel Prado y suplentes Fernanda Funes y Georgina Turello. Ocupan el cargo de revisores de cuentas Paula Vallejos y Graciela Lince, titular y suplente respectivamente.
En diálogo con INFOWINI, Gobbi confirmó que los números de la entidad dieron bien y que al día de hoy cuenta con «suficientes recursos» para funcionar. Asimismo, señaló que una parte del saldo positivo ya fue utilizado este año para la compra de 260 libros en la última Feria Internacional celebrada en Buenos Aires. Además, fondos enviados por la CONABIP fueron invertidos en el proyecto seleccionado por esa institución denominado “Poner en palabras sus voces” consistente en charlas dirigidas a adolescentes del Colegio Secundario sobre “Respeto por la diversidad sexual” y “Maltrato infantil-juvenil” dictadas por la psicóloga Virginia Ojeda.
«Estamos muy contentos y satisfechos por el trabajo que se hizo el año pasado, el funcionamiento actual y particularmente me siento cómoda aportando ideas y conocimientos», expresó Gobbi.
Depósito saturado.
La directiva indicó que la biblioteca, que acumula 90 años de existencia, «tiene poco espacio físico, ya no tenemos lugar donde guardar tantos libros, el depósito está saturado, estamos en una etapa en la que necesitamos ampliarnos». El problema radica en que «no estamos en condiciones de adquirir un terreno y está totalmente descartado que podamos construir encima del edificio porque el techo es de losa y tiene tierra entre medio, tendríamos que tirar todo abajo para crecer hacia arriba y no tiene sentido porque la biblioteca perdería su esencia». Consultada sobre si tienen un plan B, respondió: «Tenemos muchas propuestas o alternativas, una de ellas y la más interesante es que el municipio nos ceda el comedor municipal», que está pegado a la biblioteca. Eso sería factible si el comedor se mudara a otro inmueble oficial. «Es un tema que deberemos charlarlo con las autoridades municipales», dijo Gobbi.
Foto: Asambleístas aprobaron balance con superávit y ratificaron presidenta.
90 años de la Biblioteca Popular de Winifreda: «Institución solidaria y comprometida»




















