La Municipalidad de Winifreda avanza con la construcción de «lomos de burro» para que los vehículos reduzcan la marcha en arterias claves de la zona urbana. En la obra trabajan albañiles comunales y el hormigón armado es provisto por la Cooperativa Eléctrica (CEW).
En la avenida pavimentada Raúl Alfonsín ya se construyeron seis reductores de velocidad, fueron distribuidos en ambos sentidos de circulación y pintados. Esta avenida estuvo muy transitada durante el verano, principalmente los fines de semana, por numerosas personas que pasaban el día en el Parque Acuático y después ingresaban con sus automóviles al pueblo para recorrerlo. Sin embargo, desde el municipio aclararon que la obra se llevó adelante «ante una solicitud de algunos vecinos» que residen a la vera de esta importante vía de comunicación y ante la evidencia de que «cada vez se circula con más velocidad».

Otros tres reductores fueron emplazados sobre la calle San Martín que es de tierra. Están en su etapa final. Uno fue construido en San Martín casi 9 de Julio, otro casi 25 de Mayo y el restante casi Alsina. Tienen 11,60 metros de largo por 3 metros de ancho, una subida y una bajada de 0,65 centímetros, una superficie de 1,70 metros de ancho, una profundidad de 0,35 cm con mallas del 6 enrejadas y refuerzo de hierros del 10.
Desde la comuna señalaron que el objetivo principal es buscar que los conductores se vean obligados a reducir la velocidad con la que transitan por esta calle y así evitar accidentes de tránsito.
Foto: Los primeros «lomos de burro» emplazados sobre una calle de tierra.




















