El chapista que llegó de Casilda a Winifreda inauguró su taller

El 26 de marzo de 2023 quedará grabado para siempre en la memoria de Carlos Lazarte. Ese día abrió las puertas de su taller de reparación y pintura en un local de su propiedad.

Este joven es nativo de Casilda, Santa Fe, y eligió Winifreda para vivir y trabajar en un oficio que no tiene fecha de caducidad. La construcción del inmueble le demandó casi cinco años. Fue incesante la cantidad de personas que pasaron a saludarlo y a desearle éxitos en esta nueva etapa de su vida. Muchos tomaron una fibra negra y dejaron escritos sus buenos deseos en dos chapones que aún permanecen colgados en la pared. Carlos estuvo acompañado por su padre Juan Carlos, su madre María Lujan Molina y su novia Micaela Giménez, quienes viajaron 600 kilómetros desde la ciudad santafesina a la localidad unos días antes de la apertura.

En diálogo con LA ARENA, Lazarte expresó: «Es muy emocionante lo que estoy viviendo. La cantidad de gente que ha venido a saludarme fue muchísima, estoy muy contento como nos han acompañado. Gracias Winifreda». «Mi papá estuvo un día completo haciendo la escalera que conduce al segundo piso, yo me dediqué a dejar en condiciones el portón, mi novia y mi mamá estuvieron limpiando, por suerte salió todo perfecto», se alegró.

Dejaron escritos sus buenos deseos en chapones que aún permanecen en el taller. 

Primeros pasos. 

Durante cuatro años estuvo trabajando como empleado en un taller de chapa y pintura. Luego, decidió independizarse. Fue así como el 1 de octubre de 2018 alquiló un salón en la avenida Alfonsín donde estuvo cuatro años. El matrimonio Cerezal, propietario de ese local que ahora está desocupado, pasó a felicitarlo. Lazarte ya está instalado en sus nuevas instalaciones. «Ahora seguiré trabajando con fuerzas renovadas gracias a Dios porque esto ya es de uno», enfatizó.

Sacrificio. 

Su padre Juan Carlos fue testigo del progreso de su hijo. Permaneció a su lado cuando compró el terreno en cuotas, hizo los cimientos, levantó las paredes hasta que finalmente llegó el día de la inauguración. El hombre trabaja como metalúrgico en Casilda y profesa la religión evangélica. Se le preguntó por qué su hijo abandonó una zona productiva para venirse a La Pampa. Al respecto, respondió: «Siempre quería conocer otros lugares y se vino a Winifreda porque tiene parientes acá. Enseguida se enamoró de la tranquilidad del pueblo y de su gente. Empezó a trabajar en un taller de chapa y pintura (hoy cerrado), después se fue perfeccionando, haciendo cursos, le llegó la oportunidad de comprar el terreno y empezó de cero». Reveló que su hijo es técnico electromecánico. «Lo que tiene lo ha conseguido con mucho sacrificio y esfuerzo, la gente de Winifreda lo apoyó muchísimo», remarcó. «Estamos por demás orgullosos porque hizo realidad su sueño», finalizó.

Elogios. 

En el local estuvo el emprendedor Víctor Hugo Mosman, quien tiene una carpintería rural siguiendo la tradición que iniciaron sus tíos en el año ’56. «Lo que puedo decir al ver este nuevo taller es: el que todavía quiere, puede. Si te planteas una meta, si bien hoy la situación no está fácil, yendo paso a paso podes conseguirla. Carlos nos está demostrando que todo se logra en la vida». Recordó que el vecino «llegó con una mano atrás y otra adelante y encontró en Winifreda su lugar en el mundo y en la gente un montón de apoyo».

Es que ha reparado bien la carrocería y la chapa de cientos de vehículos que cayeron en sus manos dejando conforme a su clientela. «Eso es fundamental para la continuidad laboral», dijo Mosman. «Ojala que las nuevas generaciones tengan las mismas ganas de trabajar que Carlos porque es una pena que se vayan perdiendo oficios», anheló. Le aconsejó a Lazarte «ser muy ordenado en las finanzas, si toma deuda que pueda pagarla y que sea honesto. Con eso se llega lejos». 

Foto: Carlos Lazarte, en su taller, junto a su padre, madre y novia. 

Especial 108º aniversario de Winifreda. INFOWINI/LA ARENA. 

Carlos Lazarte abre su taller de reparación y pintura en Winifreda: «Mi anhelo será una realidad»

Facebook