Un cartel con la señal vial de Estrella Amarilla fue descubierto ayer en el Kilómetro 361 de la Ruta Nacional 35, entre la zona rural de El Guanaco y Winifreda, en memoria del winifredense Emmanuel Barrabasqui, de 26 años, quien perdió la vida el 26 de septiembre de 2021 en un siniestro vial ocurrido en ese sector de la cinta asfáltica cuando faltaban pocos kilómetros para que llegara a su pueblo natal. «Era un joven maravilloso y divino», resaltaron.
El emotivo acto fue organizado por la Fundación Estrellas Amarillas La Pampa y contó con la participación de integrantes de dicha entidad y familiares directos de la víctima homenajeada, entre ellos su madre Graciela, su hermano y concejal Franco, su tía Rosana, su abuelo Alberto, su abuela Eva y su ahijado. También estuvieron sus amigos, amigas, los concejales Mario Corredera y Romina Mota y el comisario Luis Palomino de Santa Rosa. Personal de la Policía Motorizada controlaba el tránsito que circulaba por la ruta.
En el lugar, los presentes sostuvieron la emblemática bandera de la fundación que lleva impresa los rostros de las personas que murieron en siniestros viales en toda la geografía pampeana y a la que se le incluyó la foto de Emmanuel. Hubo discursos y muchas lágrimas.

La presidenta de Estrellas Amarillas, Silvia González, expresó: «Colocamos esta estrella como una señal de prevención vial y de alerta toda la comunidad. Franco y Graciela nos pidieron realizar este acto de amor este 26 de febrero», justo cuando se cumplía un año y cinco meses del fallecimiento de Emmanuel. A su vez, González reveló: «Unos días antes de la tragedia, Franco fue a vernos a la localidad de Toay donde estábamos haciendo una muestra de esculturas y fotografías sobre prevención vial porque tenía la intención de llevar la educación vial a Winifreda; y días después sucede esto con su hermano. Nos partió el corazón a todos». «También tuve el gusto de conocerlo a Emmanuel, me pareció un ser maravilloso y divino. Hoy me parece mentira que estemos reunidos acá haciendo este acto», agregó compungida. Con la voz quebrada, la militante por la vida aconsejó «cambiar conductas», entre ellas, «no llevar chicos en la caja trasera de la camioneta, bajar las velocidades, usar los cinturones de seguridad, ponerse el casco, no tomar alcohol al momento de conducir. Miren lo larga que es nuestra bandera y nos falta otra del mismo tamaño». Como si fuese una broma de mal gusto, justo en ese instante un automovilista pasaba por la ruta, aceleró su vehículo y durante varios segundos se escuchó bien fuerte el ruido del caño de escape.
Por su parte, el comisario Palomino manifestó: «Estamos acá para acompañarlos y asegurarles en nombre de la institución a la que represento que desde nuestro lugar asumimos el compromiso de trabajar diariamente para que estas cosas no sigan sucediendo».

Finalmente, habló Graciela, mamá de Emmanuel. Con lágrimas en sus ojos, agradeció la presencia de jóvenes y adultos. «Están los que realmente querían a mi hijo y no lo olvidan, y él los quería a ustedes. Gracias por estar conmigo, siempre van a mi casa o me llaman», señaló. «Estamos destruidos, nos cuesta muchísimo aceptar que no está entre nosotros», sostuvo. Seguidamente, integrantes de la fundación y familiares de la víctima descubrieron el cartel con la Estrella Amarilla, el nombre de Emmanuel Barrabasqui y la leyenda Víctima fatal. En ese momento la bandera fue agitada al grito de «Emmanuel ¡Presente! ¡Ahora y siempre! Nuestros familiares ¡Presentes! ¡Ahora y siempre!».

En diálogo con INFOWINI, Graciela fue consultada sobre las causas que originaron el siniestro que terminó con la vida de su hijo. Al respecto, la vecina reveló: «Lo que más me duele es que hubo una persona que llamó a la comisaría avisando que una camioneta blanca se había despistado o volcado en El Guanaco, pero después no se quedó en el lugar para ayudar a mi hijo. Tal vez fue la misma persona que hizo una mala maniobra y ocasionó el accidente fatal». «El comisario que estaba anteriormente nos dijo que una persona llamó al número fijo de la comisaría dando cuenta de lo sucedido, seguramente fue alguien del campo o del pueblo porque los que pasan por la ruta y no viven en Winifreda es muy raro que tengan el teléfono fijo. En la comisaría no tienen identificador de llamadas para decirnos quién llamó. Lo cierto es que cuando la ambulancia llegó al lugar mi hijo estaba solito».
Cuando se le preguntó cómo sobrelleva la ausencia de “Manolo”, respondió: «Sobrevivís. La muerte de un hijo no se compara con nada, lloró todos los días, vengo seguido a la cruz del monolito (al costado de la ruta 35) y voy al cementerio cada dos o tres días. Mi gordo venía de Santa Rosa contento y me lo entregaron en una bolsa negra, no hay peor cosa que eso. Tengo un dolor en el pecho que no se me va a ir jamás». Graciela trabaja como enfermera en el Servicio de Emergencias Médicas de Santa Rosa. Transita por la ruta 35 hacia su trabajo o de regreso a su localidad de origen. «Lamentablemente nadie respeta nada, manejan y hablan por celular, te pasan en la doble raya amarilla, en lomas y en curvas», lamentó.
El otro acto organizado por Estrellas Amarillas tuvo lugar ayer en Lonquimay donde la Estrella fue colocada en el kilómetro 535 de la Ruta Nacional 5 en memoria de Jorge Prieto, de 73 años, quien el 26 de febrero del año pasado murió en ese lugar tras ser embestido frontalmente por un vehículo conducido por una persona que dio «dosaje positivo» de alcoholemia en sangre. Estuvieron presentes su hija y otros familiares. Allí participó el director de Seguridad del Ministerio de Seguridad pampeano, Javier Waigel, y el intendente local, Manuel Feito.
Colocarán una Estrella Amarilla en memoria de un joven winifredense




















