Roberto Ponce juró que el campesino Horacio Fischer «nunca» se comunicó con las autoridades municipales para buscar una solución en conjunto. Además, manifestó que el trabajo que realizó «está mal hecho» porque «hizo cunetas muy profundas y cuando llueva el agua no tendrá salida a la calle». Dejó en claro que no está imposibilitado de sacar su producción porque tiene vías alternativas por donde pueden transitar camiones de carga sin inconvenientes. «Debería disculparse públicamente con la intendenta», afirmó.
Roberto Ponce es empleado de la Municipalidad de Winifreda y desde hace siete años trabaja en la planificación, administración y ejecución de la conservación de la red terciaria del ejido comunal, que abarca 700 kilómetros. Diariamente recorre los caminos vecinales y mantiene contacto directo con chacareros para ir solucionando las demandas del sector. Cuando lo llaman solicitando la presencia de una máquina vial, enseguida da la orden para que el vehículo junto a un maquinista de experiencia se trasladen a la zona indicada. En la camioneta comunal que conduce lleva un plano donde están representados gráficamente los caminos principales y alternativos, los campos que limitan con esas carreteras de tierra y los apellidos de chacareras y chacareros asentados en esos predios. Este documento es una pieza vital para su trabajo.
Recorrida de dos horas.
Este cronista conoció más a fondo sus responsabilidades laborales durante esta mañana cuando aceptó una invitación suya para recorrer la zona rural del Lote XIII. Allí, en un campo vive el chacarero Horacio Fischer, quien hace unos días fue noticia porque reparó un camino con sus propias herramientas. Según manifestó, llevó adelante esa acción para solucionar una situación problemática de anegamientos y así poder sacar su producción. «Hice dos buenas cunetas y un desvío para el agua», dijo públicamente el hombre. En una red social publicó un fuerte posteo contra la intendenta Adriana García.
Ponce juró que este campesino «nunca me llamó para plantearme un problema y buscar juntos una solución ni tampoco se comunicó con la intendenta ni con el secretario tesorero Claudio Senestro con quien mantiene diálogo fluido por el tema guías». Además, aseguró que el trabajo que realizó «en un tramo de 50 o 100 metros está mal hecho» porque «hizo cunetas muy profundas y cuando llueva el agua no tendrá salida a la calle. Y esas cunetas no lindan con su campo sino con predios de otras personas». Anticipó que en ese camino está prevista la colocación de una alcantarilla. Asimismo, dejó en claro que Fischer no está imposibilitado de sacar su producción porque tiene vías alternativas por donde pueden transitar camiones de carga sin inconvenientes.

En este sentido, el empleado municipal recordó que toda la red terciaria del ejido fue repasada en noviembre del año pasado. Diciembre fue un mes «complicado» por la sequía y los equipos viales recién comenzaron a moverse en enero de 2023 cuando cayeron unos 200 milímetros. «Saliendo de su campo Fischer puede circular por un camino de 3.500 metros que lo conecta directamente con una calle principal del lote XIII. Como veras ese camino no tiene mucho tránsito, fue totalmente arreglado el año pasado y volvieron a crecer las malezas», señaló Ponce. «Tiene otras alternativas para movilizarse. A 2.000 metros de su campo hay una bocacalle, dobla a la derecha, pasa por el camino de los chicos de Barabasqui, sigue circulando y sale directamente a la ruta nacional 35. La otra opción que tiene es hacer el mismo recorrido pero con salida a la calle de tierra principal», detalló. Mientras contaba todo esto nos movilizábamos por esos caminos totalmente transitables y que soportan el tránsito vehicular de carga para sacar la producción.
«Su publicación es muy injusta».
«En el lote XIII y en otras zonas hay chacareros que continuamente pasan la rastra sobre los caminos que lindan con sus predios para despejarlos de yuyales sin pedir nada a cambio. Trabajan en silencio para colaborar con el municipio y para que después se agilice el trabajo de la motoniveladora», indicó Ponce. «Siempre me llaman productores o contratistas rurales solicitándome de urgencia la motoniveladora y se las mando. No hago diferencias con nadie porque esta gestión atiende a todos por igual», enfatizó. En este punto, mencionó que ha recibido llamados de «Hugo Testa, Rosita Masuchi, Norberto García, la familia Barón, Jorge Díaz, familias que viven en La Gaba, a unos 25 kilómetros al oeste de Winifreda. Todos recibieron el servicio en tiempo y forma». «El único que no llamó fue Fischer por eso consideramos que su publicación es muy injusta porque el municipio está presente en la zona rural y no descuida los caminos rurales. Trabaja sobre ellos todo el año. Creemos que debería disculparse públicamente con la intendenta», finalizó Ponce.

Alteos.
Después de dos horas de recorrida, regresamos al pueblo por la calle principal del lote XIII que pasa frente a la escuelita rural y al club chacarero, espacios históricos abandonados por el paso del tiempo. En ese camino el municipio realizó tres alteos de 600 metros de longitud cada uno en 2017 cuando sucedió la gran inundación. El terreno se levantó unos 45 centímetros para que los chacareros pudieran sacar sus granos y animales. Todavía esa infraestructura vial está en perfectas condiciones de transitabilidad.
Foto: Una máquina vial en el lote XIII. «Fischer debería disculparse con la intendenta», dijo Ponce.
Winifreda: arregló un camino vecinal y realizó un fuerte posteo




















