Plantas derribadas sobre cables, cortes de electricidad, desprendimientos de gajos, calles anegadas, fue el saldo que dejó la tormenta con abundante lluvia y fuertes vientos que se desató durante la madrugada de este viernes sobre la zona urbana y rural de Winifreda. Lo más impactante fue que las enérgicas ráfagas hicieron volar un silo que terminó en el patio de una vivienda cuando su único ocupante estaba durmiendo. «Un milagro me salvó», dijo el vecino.
Empleados de la Municipalidad, la Cooperativa Eléctrica y la empresa Cable Imagen trabajaron desde esta mañana para solucionar los problemas ocasionados por el temporal y lo seguirán haciendo en los próximos días.
Los expertos del clima habían lanzado un alerta amarilla por tormentas severas para esta zona de La Pampa y no le erraron. El fenómeno climático descargó en total 120 milímetros en Winifreda. Si bien en algunas zonas precipitó más que en otras, lo cierto es que todos los pluviómetros superaron los 100 milímetros. El meteoro comenzó minutos después de las 2:15 y se extendió con fuerza hasta las 8 de la mañana aproximadamente. A esa hora fue restablecido el servicio energético en la zona urbana, que se había interrumpido tras la caída de plantas de gran tamaño sobre cables de electricidad.
Los momentos más críticos del temporal ocurrieron durante las horas de la madrugada. Las calles comenzaron de manera paulatina a llenarse de agua debido a las intensas precipitaciones, pero el líquido no ingresó al interior de los domicilios. Varios vecinos se despertaron entre alarmados y sorprendidos. Habían dejado sus vehículos en la vía pública y al ver que llovía intensamente enseguida los estacionaron en el garaje.

Hubo un corte de luz generalizado por la caída de una fila de eucaliptos sobre la red eléctrica. Uno de los sectores más afectados fue el tendido del acceso oeste. Los cables cortados cayeron sobre una plantación de maíz. Los operarios de redes de la cooperativa ingresaron al campo para tensarlos y devolverlos al tendido original. Otras cuadrillas se movilizaron hacia los campos donde se registraron una importante cantidad de postes y cables caídos. Varios postes de madera de la empresa Telefónica de Argentina se resquebrajaron y terminaron ladeados con los cables muy cerca de veredas, calles y casas.

Por los fuertes vientos también hubo desprendimientos de ramas y caída de árboles en diferentes sectores de la localidad. Municipales con un camión, una pala cargadora y motosierras retiraron todo ese material. Por su parte, empleados de una empresa privada levantaron cables y restablecieron el servicio televisivo, tarea que les demandó toda la jornada.

Una de las situaciones más dramáticas se vivió en la casa donde reside Néstor Monteiro. La potencia del viento arrancó un silo cerealero que estaba en un campo cercano, voló por el aire unos 200 metros y terminó en el patio de la vivienda del vecino apoyado contra un tapial lindero. Previamente, impactó contra una pared del inmueble y contra una carga del techo, después terminó en el suelo. Monteiro siente que «un milagro salvó mi vida». «Si caía sobre el techo, me aplastaba y me mataba porque a esa hora estaba durmiendo», dijo mientras observaba el silo. Ahora espera que el dueño de esa estructura de chapa galvanizada la retire tal vez utilizando una grúa. A la tarde salió el sol y el clima mejoró notablemente.





















