De la mano del Grupo «Caretas», el teatro resurgió en Winifreda

La presentación del grupo de teatro municipal «Caretas» fue un interesante acontecimiento cultural que tuvo Winifreda casi al finalizar el año 2022. El elenco está integrado por vecinos y vecinas de la localidad. Griselda Poblete, Raúl Calvo, Graciela Gobbi, Roxana González, Darío Jañez, Kiara Palacios y Silvana Lanz forman parte del grupo de artistas dirigidos por Daniel Ayerza, que el año pasado impartió un taller de formación teatral propuesto por la dirección municipal de Cultura y arrojó como resultado esta agrupación.

Debutaron el 20 de diciembre pasado sobre el escenario de la Escuela 104 donde pusieron en escena la obra “Los Inmorales” del autor bahienese Atilio Zanotta y dos monólogos escritos por actores y actrices locales titulados “El menor de los Males” y “La Cautiva” interpretados por Darío Jañez y Griselda Poblete respectivamente.

Fue una noche que se prestó para compartir este encuentro con personas que se desarrollan en la vida diaria en diferentes actividades y tuvieron la posibilidad de unirse para desplegar sus dotes y virtudes escénicas. Sus actuaciones cautivó al público presente que respondió con aplausos. De esta manera revivió la actividad teatral en el pueblo.

El director teatral Daniel Ayerza, durante 2022, dio un taller de formación de actores y actrices. 

Al término de la función, INFOWINI habló con el director Ayerza. El teatrero contó que «conocía a la directora municipal de Cultura, Claudia Visbeek, porque habíamos trabajado juntos en General Pico. Nos conectamos y en abril comenzamos a formar parte del taller de formación de actores y actrices. Como resultado, conformamos este grupo municipal de teatro que se llama Caretas». En cuanto al nombre, precisó que «está relacionado con las máscaras que en la antigüedad representaban a la tragedia y la comedia». «Estamos presentando un espectáculo de una hora, tiempo que nos parecía interesante para cerrar el año», dijo. Consultado sobre el desempeño de sus dirigidos, Ayerza señaló que «han hecho un gran esfuerzo teniendo en cuenta que es un grupo en formación y no está el hábito del teatro porque hace mucho tiempo que Winifreda no tiene un teatro estable». Acto seguido adelantó que «el objetivo (para 2023) es que la gente se acostumbre a ver teatro, hacer una o dos producciones locales anuales y tratar de conseguir algún resultado artístico que tenga vuelo propio como para moverse en la zona. La idea es ir a Eduardo Castex, Colonia Barón, entre otras localidades». «El teatro se aprende haciéndolo. Es una cuestión de tiempo y construcción», sostuvo.

Graciela Gobbi y Darío Jañez sobre las tablas. «Me siento muy a gusto», dijo la vecina-actriz. 

La vecina Graciela Gobbi se sumó al grupo junto a su hija Roxana González. Participaron en distintos cuadros. La nueva experiencia le pareció «hermosa». En la misma línea, destacó que «somos compañeros de fierro, todos las semanas estábamos ensayando con el profesor Daniel Ayerza que realmente sabe mucho, nos ayudó un montón a expresarnos y a movernos en el escenario». La vecina, en 2017, había actuado junto a otros pobladores en una adaptación de la obra de teatro «M´hijo el Dotor», del autor Florencio Sánchez. El año pasado decidió subirse de nuevo a las tablas. Comentó que «mi personaje es una persona que buscaba trabajo en una empresa y no es aceptada por no tener las características de ser elegante y con buen cuerpo. Me sentí muy a gusto en este rol porque a muchas chicas les pasa eso: son despreciadas porque a lo mejor no tienen un cuerpo elegante, sexi, atractivo, pese a tener conocimientos suficientes como para desempeñarse en cualquier cargo». «Los feos parecen que están designados a ser empleados del servicio doméstico y no tiene que ser así. Como dice mi personaje: «Si vamos a jugar sucio somos unos inmorales, pero si no lo somos y lo permitimos somos unos cobardes», enfatizó.

Griselda Poblete protagonizó el monólogo La Cautiva, escrito durante las clases del taller actoral. 

Por su parte, Griselda Poblete también ha participado de otras obras locales. La vecina confió que «el teatro me resulta fascinante y muy liberador». «Durante las clases el profesor nos pidió que teníamos que escribir un monologo, crear un personaje y creernos ese personaje. El mío fue una cautiva secuestrada por el malón. Justo la noche en que iba a comprometerse, donde el novio iba a pedirle la mano de ella al padre, el malón ataca la estancia y es secuestrada», explicó. «En la toldería es la mujer del cacique y tiene hijos. Un día viene un periodista, conoce la historia y quiere convencer a la cautiva de que se vaya con él. El cacique la deja irse pero sin los hijos. La cautiva decide quedarse y resignarse al destino que le tocó», amplió. Para escribir el monólogo y armar su personaje, la actriz estuvo leyendo la obra literaria “Una excursión a los indios ranqueles” y canciones que hablan sobre cautivas.

Poblete y Raúl Calvo en un cuadro de la obra Los Inmorales. «El teatro es liberador», afirmó la actriz. 

Además, Poblete intervino en un cuadro de la obra “Los Inmorales” con su compañero de tablas Raúl Calvo que interpreta a un médico. «Soy una paciente que está embarazada y no quiere tener al bebé, pero en realidad soy una mujer policía que se hace pasar por una chica embarazada para atrapar el doctor en sus prácticas ilegales», comentó sobre su papel actoral. Fue consultada sobre si respeta a rajatabla el guion. Su respuesta fue: «La improvisación está permitida porque para eso se estudia antes, se practica, se ensaya, se lee». Transmitió felicidad cuando sintió los aplausos. «Desde el escenario escuchamos risas, aplausos, vimos el desfrute de la gente, eso me pone muy feliz», culminó.  

«El arte también brinda felicidad», enfatizó Silvana Lanz. 

La gran revelación fue Silvana Lanz. Ella es productora agropecuaria y vive en el campo. «El teatro siempre me gustó por eso cuando tomé conocimiento que venía un profesor al pueblo quise sumarme a las clases que ya habían comenzado. Le pedí por favor al director que me dejara colaborar aunque sea con la coreografía. Finalmente me permitió hacer de periodista o presentadora, un lujo para mí», resumió la vecina-actriz. Frente al público manifestó sentirse «muy nerviosa» aunque no lo aparentaba. «No me creía con esta capacidad porque fue muy poco el tiempo que tuve para ensayar. Pero realmente cuando uno hace lo que quiere vale la pena», razonó. A su vez, sostuvo «que el teatro sana y cura». Esto lo experimentó en carne propia. «Deberían intentarlo muchas personas que les gusta, pero a veces no lo hacen por timidez o por vergüenza. Vale la pena hacerlo porque el arte también brinda felicidad», remarcó. El año pasado, la vecina vivió «momentos muy difíciles y el teatro para mí fue realmente curador». A determinada hora dejaba sus ocupaciones laborales en el campo, se subía a la camioneta y se venía a las clases de teatro. «Cerraba la tranquera y no me acordaba más de nada», confió Silvana.

 

Las actrices Silvana Lanz y Kiara Palacios ante el público. 

FOTO: Actores y actrices que revivieron la actividad teatral en Winifreda, dirigidos por Daniel Ayerza.

Imágenes de Muni Wini y Luciano Roppel. 

Jóvenes piquenses presentaron una obra de eco-teatro en Winifreda

 

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