El Colegio Secundario de la localidad implementa el programa de Prácticas Profesionalizantes para los estudiantes de sexto año que cursan la orientación Economía y Administración. La iniciativa persigue como principal objetivo que alumnos y alumnas del último curso del nivel medio tengan «su primer acercamiento al mundo laboral».
Este año, las prácticas fueron realizadas por Juan Ignacio Torres, Luciano Toranzo, Lucas y Juan Villada, María Luz Saenz, Rosalía Herlein, Jerónimo Bonifacio, Paola Mayer, Male Sánchez, Agostina Berger, Lautaro Schreiber y Rocío Gutlein.
Durante dos horas diarias cumplieron distintas actividades en la estación de servicio YPF, en el consultorio de la kinesióloga Griselda Stroh, en el taller de chapa y pintura de Carlos Lazarte, en la Cooperativa Eléctrica, en la empresa Martín Servicios Sociales, en el Hospital, en la veterinaria de Franco Prado, en el Centro de Producción Porcina de la familia Maier, en Cable Imagen, en el consultorio de la odontóloga Elina Rivera, en el área administrativa del colegio secundario, en el centro de estética de Rosita Stremel, en el estudio radial del comunicador Luis Barbaschi y con el gasista y plomero Ceferino Barretta. También, el jefe de la comisaría asesoró a una alumna interesada en seguir la carrera de criminalística.
La docente Fernanda Paulino, a cargo de las áreas Proyecto Productivo y Organización y Procesos Administrativos, evaluó los perfiles estudiantiles y los distribuyó hacia los lugares mencionados incluso algunos chicos rotaron de un lugar a otro. Paulino hace unos días convocó al aula a representantes de instituciones, dueños de comercios, empresas, emprendimientos, profesionales, para que cuenten sobre el desenvolvimiento que tuvieron los jóvenes que recibieron y a su vez ellos y ellas relaten todo lo aprendido y cómo se sintieron. Unos y otros evaluaron como «positivo» este programa del colegio.

«La base de este programa es que los chicos adquieran algunos hábitos como el cumplimiento de un horario y puedan relacionarse con distintos trabajos y personas que hasta ese momento no conocían totalmente, como para que tengan un panorama más claro de lo que se van a encontrar cuando terminen el secundario», explicó Paulino y evaluó: «A lo largo de estos años hemos visto que no solo adquieren habilidades sino que es el primer acercamiento que tienen al mundo laboral».
Además, destacó que «nunca nos ha pasado que un alumno no haya querido cumplir con sus prácticas, que además son rotativas, es decir que están una semana en un lugar y en la siguiente pueden pasar a otro, generalmente están relacionados con lo que les gusta hacer o con la carrera o profesión que van a tener más adelante. Tratamos de encontrarles espacios donde ellos puedan ir conociendo las tareas de los distintos trabajos».
A mitad de año, la docente toma contacto con instituciones, comercios, profesionales, empresas, para preguntarles si tienen interés en recibir a los estudiantes durante dos horas diarias, explicarles la lógica de las prácticas y acordar las tareas que les pueden ofrecer. «El otro contacto obligatorio es con las familias de los estudiantes para que estén al tanto de que sus hijos van a estar afuera del colegio, que no son tareas rentadas sino que tienen que ver con contenidos que ellos han visto y los van a aplicar en el lugar donde van a estar. En este sentido siempre les pedimos a las personas que los reciben que les den tareas administrativas porque están formados para hacer una facturación, llevar un control de gastos que en cualquier empresa o institución existe», especificó.
Reveló que «no podemos tener acceso a la Comisaría porque es un ámbito laboral muy reservado. Sin embargo, una alumna interesada en seguir la carrera de criminalística tuvo una charla muy interesante con el comisario que le contó pormenores de la profesión». Otro alumno hizo prácticas matutinas en una veterinaria y por la tarde viajó con el veterinario al campo. «Como institución autorizamos la práctica durante el horario escolar por una cuestión del seguro. Después ellos con autorización de sus padres pueden cumplir tareas de tarde», aclaró.
Finalmente, la docente concluyó que «terminan entusiasmados, crean relaciones con otras personas, a algunos les sirve para reafirmar lo que piensan hacer una vez que culminen los estudios y otros para darse cuenta que les gustaría encarar otra cosa y no necesariamente lo que tenían planeado. Esto también fue pensado como parte del objetivo de las prácticas».
FOTO: Estudiantes, representantes de comercios e instituciones, profesionales y docentes en el colegio secundario.




















