Terminado el partido, winifredenses celebraron el importante triunfo de la Selección Argentina frente a Australia por los octavos de final del Mundial de Qatar 2022, en un partido disputado ante más de 40.000 fanáticos ilusionados con la consagración. En las casas y en la vía pública todo fue gritos, alegría y emoción.
«Qué de la mano de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar», «Argentina, Argentina», «Dibu, Dibu», cantaban niños, niñas, jóvenes y adultos hinchas “albicelestes” subidos a la caja de dos camionetas que recorrían las calles del pueblo. Mientras iban en movimiento, sus ocupantes agitaban banderas celeste y blanca. Estos hermosos colores son el símbolo del festejo en el paso a paso de la Copa del Mundo. Hasta un perro fue protagonista con su camiseta. Corría a la par de uno de los vehículos. También, motociclistas exteriorizaron su felicidad por el desempeño de la Scaloneta, que está imparable. Por la noche, el clima de algarabía se trasladó a los locales comerciales. Entre tragos y comidas uno de los temas de conversación fue el pase a cuartos de final del combinado nacional.

Dominio.
La Selección se impuso por 2 a 1 en los octavos de final de Qatar 2022. Messi y Álvarez anotaron para el equipo nacional. “Dibu” Martínez fue héroe en el final.
La Selección Nacional se encontró en la primera fase eliminatoria con un rival que le entregó la pelota, le cedió el terreno y esperó. Así pasaron los primeros 35 minutos, hasta que Lionel Messi frotó la lámpara y tras recibir en el área abrió el marcador con un remate rasante. El gol no cambió los planes de Australia, pero si tranquilizó a Argentina que al dominio del juego le sumó la ventaja en el marcador y así se fue arriba al descanso.
Triunfo.
La segunda parte empezó con la misma tónica, la Selección con la pelota y los oceánicos replegados en su campo. Faltaban emociones, cuando Lionel Scaloni pateó el tablero: afuera Papu Gómez y a la cancha Lisandro Martínez, para sumar un central y desplegar a los laterales. Argentina dominaba, movía la pelota y comenzaba a amenazar el arco rival, pero la diferencia no llegó desde el juego sino por el trabajo. De Paul fue a presionar al arquero Ryan, que quiso salir jugando y le sirvió el balón a Julián Álvarez, que con el arco vacío estiró la ventaja.
La diferencia no hizo que Australia intente alguna rebelión, el partido se encaminaba a un epílogo sin sobresaltos, hasta que a los 76 minutos un remate de Goodwin se desvió en Enzo Fernández y la pelota se coló en el segundo palo de «Dibu» Martínez. 2 a 1 y a sufrir.

Gran atajada.
El final se avecinaba con tensión, pero Argentina sacó a relucir su mejor versión y firme en la marca, aprovechó los espacios en campo rival para generar una serie de situaciones claras. No pudo Lautaro en dos oportunidades, tampoco Messi en otras dos, ni Palacios, y el marcador seguía corto.
Los segundos finales fueron de infarto. Australia fue en busca del empate con pelotazos y en la última jugada Garang Kuol quedó frente a Martínez y el arquero argentino tapó el remate con la mano izquierda y la atajada se gritó como nunca.
No hubo tiempo para más. Argentina mereció ganar por una ventaja mayor, pero supo aguantar y está en cuartos de final. El viernes enfrentará a Países Bajos desde las 16 por un lugar en las semifinales del Mundial.
FOTO: La Selección pasó a cuartos de final y Winifreda es una fiesta.




















