Un policía escuchó gritos de ayuda e inmediatamente ingresó a una vivienda donde un hombre mayor de edad había dejado de respirar. Le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante quince minutos. De esta manera logró que sobreviviera. Otros dos policías lo subieron al patrullero y lo llevaron al Hospital.
Dos efectivos policiales cumplen servicios en la Comisaría Departamental de Winifreda y el restante en Santa Rosa. Hoy se convirtieron en héroes.
«Ayuda, mi papá se muere».
La dramática situación sucedió minutos antes de las 13 en el emprendimiento inmobiliario Altos de Winifreda. En ese sector de la zona urbana se encontraba el cabo primero Ernesto Ortega, quien trabaja en el área Sanidad de la Unidad Regional I de la ciudad capitalina. En su día libre, estaba de civil ayudándole a su padre en tareas de albañilería. De repente, escuchó y vio a un joven desesperado que gritaba «ayuda, mi papá se muere». Sin dudarlo, corrió hacia el inmueble cercano y, una vez en su interior, observó a un hombre en estado de inconsciencia ya que sus signos vitales estaban muy debilitados.
RCP
Le puso una mano sobre el centro del pecho y la otra por encima y, con los brazos firmes y sin flexionar los codos, comenzó a realizar compresiones con fuerza, y de manera constante. Así le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante quince minutos hasta que recobró el conocimiento y abrió sus ojos.
El destino quiso que justo en ese momento el cabo Pablo Avellaneda y el agente Cristián López estuvieran recorriendo las calles internas de los Altos con el patrullero de la comisaría. Los uniformados observaron a una persona que realizaba movimientos o señas con sus brazos y acudieron a la vivienda, donde Ortega estaba realizando los primeros auxilios. Luego, subieron al afectado al móvil y rápidamente lo trasladaron al hospital local.
El vecino que recobró sus signos vitales gracias al accionar policial conjunto fue identificado como Félix Alberto Massina, de 61 años. Había sufrido un aparente paro cardíaco. La rápida intervención de los servidores públicos pampeanos fue fundamental para que siguiera vivo. Permaneció en observación en el centro sanitario de la localidad y luego fue derivado en ambulancia al Lucio Molas de Santa Rosa para una serie de estudios más complejos.
La práctica «salva vidas».
Cabe recordar que el año pasado fue aprobado en el Concejo Deliberante un proyecto de los concejales de la UCR que impulsa la capacitación obligatoria para funcionarios y empleados municipales en Atención Primaria de la Salud y Reanimación Cardiopulmonar (RCP). «El inicio inmediato de las maniobras de RCP por parte de alguien entrenado puede aumentar en un 40 % las posibilidades de supervivencia del afectado». Este fue el disparador que presentaron los autores de la iniciativa para justificar su tratamiento y aprobación. Además, mencionaron el programa «La Pampa Cardioprotegida» que implica la realización de cursos de RCP y señalaron que saber está práctica ayuda a «prevenir el acontecimiento de muertes evitables en el ámbito extra hospitalario». La ordenanza deja abierta la posibilidad de que se articulen mecanismos diversos y oportunos para el fomento de dichas capacitaciones a instituciones intermedias de manera optativa. En una reciente sesión, los ediles reclamaron para que la actividad sobre RCP se lleve a la práctica ya que está comprobado que salva vidas.
FOTO: Los policías héroes Avellaneda, Ortega y López (de izquierda a derecha).




















