El viernes pasado, en Winifreda, una precaria vivienda fue consumida por un incendio desatado en su interior. El fuego quemó todas las habitaciones y sus pertenencias. Por los daños causados en la estructura tuvieron que derribarla porque existía peligro de derrumbe.
Su propietario, el alambrador Roberto “Betín” Alcantaro, avaló y presenció la demolición que fue realizada durante la mañana de ayer por un equipo de trabajo de la municipalidad. Una retro tiró abajo el inmueble y realizó tareas de limpieza en el terreno donde, además, había autos antiguos que fueron compactados por la máquina pesada y junto a los escombros cargados a un camión y llevados al basurero comunal. «A empezar de cero», dijo Alcantaro, que ahora no tiene casa propia.
Solidaridad.
En diálogo con INFOWINI, el vecino contó que con su hijo Francisco estaban en un campo cargando leña en un camión el día que ocurrió el siniestro. Cuando emprendían el regreso recibió una llamada telefónica. Su cuñada le dio la mala noticia. Cuando llegó al pueblo y vio su vivienda toda quemada lágrimas salieron por sus ojos. «No sabíamos dónde estábamos parados. Era un momento muy difícil para nosotros porque las pérdidas fueron totales», recordó.
“Betín” destacó la ayuda que recibió por parte del municipio y pobladores en general. «Gracias a Dios la gente de Winifreda ha sido muy buena con nosotros, especialmente la intendenta y toda la gente de la municipalidad que enseguida nos consiguieron ropa porque nos habíamos quedado con lo puesto. También, Susy nos ayudó mucho», en referencia a su vecina Susana Besso.

Máquina de lavar.
El trabajador perdió absolutamente todos sus bienes materiales, entre ellos camas, cocina, televisor, freezer, heladera, equipo electrógeno, computadora, documentación hasta una importante suma de dinero que había cobrado por un trabajo y la tenía ahorrada. Sin embargo hubo dos cosas que lamentó perder. «La máquina de lavar y la pava eléctrica con la que siempre tomábamos mates. La máquina me costó mucho y era muy útil para nosotros porque cuando veníamos a la noche nos bañábamos y poníamos la ropa a lavar. El televisor lo estoy pagando todavía, lo había comprado hace dos meses, en cuotas, en la cooperativa». «Lo importante es que no se quemó la chica que estaba adentro de la casa», confió.

Máquinas municipales tiraron el inmueble y realizaron limpieza.
Dudas.
También, se le consultó sobre las causas que podrían haber generado el foco ígneo. Al respecto, dijo que «la salamandra hacía meses que no funcionaba, lo único que teníamos era la estufa hogar, pero cuando nos fuimos a las 2 de la tarde estaba apagada. No sé si se le escapó el fuego a la chica, pero creo que fue un accidente, menos mal que ella no se quemó». Las llamas comenzaron minutos antes de las 3 de la tarde. Alcantaro estuvo alojado unos días en el hotel, lugar que le ubicó el municipio, y ahora está viviendo en una casa que le cedió una vecina solidaria. «A empezar de cero. Gracias a toda la gente que nos ayudó. Tenemos muchísima ropa», dijo en la despedida este hombre que hace más de 40 años que trabaja de alambrador.
FOTO: Alcantaro y su hijo en el terreno donde estaba la vivienda que habitaban.




















