El vecino Norberto Carnicero es un reconocido profesional de la medicina -odontólogo- que atendió siempre en su propio consultorio en Winifreda, pero además fue destacado deportista. «Coqui» tuvo un extenso período como jugador defendiendo los colores del Deportivo Winifreda, un valor talentoso, cerebral, y una suerte de director orquesta dentro de la cancha; donde con posterioridad iba a ser también entrenador por varias temporadas. En síntesis, Carnicero ha sido (y es) un verdadero personaje de la localidad.
Coqui Carnicero es nacido en Catriló, y después de hacer la primaria en el pueblo vino a Santa Rosa para hacer el secundario. Luego, llegaría el momento de empezar la carrera de Odontología en la UBA. Una vez recibido se instaló en Winifreda donde armaría su vida familiar, y también la social y deportiva. Junto con su esposa Teresa Pitz (fallecida) tuvieron una hija y dos hijos (mellizos).
«La mayor es María Florencia Carnicero (Médica Pediatra), hoy trabaja en nuestro pueblo, en el Establecimiento Asistencial Juan B. Smith, y dos veces a la semana hace guardias en el Hospital Lucio Molas. Los mellizos son Juan Manuel (Médico, cirujano y especialista en cirugía plástica y reparadora), trabaja en Buenos Aires en el Instituto del Quemado, se desempeña también en el Hospital de Clínicas y en sanatorios privados; y Julio César (odontólogo, especialista en cirugía y traumatología buco máximo facial) trabaja en el Hospital Piñero y da clases en la Facultad de Odontología. La familia la completan los nietos. En Winifreda viven Celina (8) y Guillermina (5); y después en Buenos Aires con sus padres están Luz Teresa (4) y Lorenzo (cumple un año el mes próximo)», detalla Coqui.
«Tuve muy buenos jugadores»
Es afable, conversador, y se enorgullece de su pasado futbolero. «Fui jugador del Deportivo Winifreda junto a mi hermano Rubén Omar. Hasta los 41 años me puse los cortos, pero después ya fui entrenador, y la verdad es que dispuse de muy buenos jugadores». Él no los menciona, pero se recuerda que por sus manos y dirección técnica pasaron, entre otros jugadores como César Núñez, Benítez, «El Vago» Ponce, «Tato» Vidal, «Pata» Vidal, «Petty» Ojeda, «Nolo» Wiggenhauser, Oscar Delahaye, «Ruso» Retcher, Carlos Streitenberger y Oscar Rhil. Pero la joyita iba a ser Daniel Armando Martínez, al que hizo debutar en primera división del fútbol de la Liga Cultural en forma oficial. «Tenía nada más que 14 años, pero era un jugador distinto…», rememora Coqui.
Todos los días
Cabe decir que Martínez, «El Dani», no es otro que el médico de la Selección Argentina de Fútbol, quien tuvo un paso por Argentinos Juniors, hasta que una lesión lo obligó a dejar el fútbol. «Lo veo cada vez que viene a Winifreda a visitar a su padres que siguen aquí», dice contento Coqui.
Norberto Carnicero tuvo abierto su consultorio hasta el 2000, y dejó el fútbol hace bastante tiempo, aunque cada domingo se lo podrá ver en una cancha alentando a su antiguo equipo.
Además, es un hombre actualizado, está al tanto de todo, pero no le puede faltar el diario LA ARENA. «Leo LA ARENA desde que arribé a Winifreda, allá por 1960; y la verdad es que se me hizo una costumbre, por eso cuando se retrasa la llegada empiezo a llamar al diario para ver qué pasa…Sí, es como una adicción», dice Carnicero.

Sentido crítico
En este último tiempo, cuando hubo un reacomodamiento en la entrega de LA ARENA, en algún momento se retrasó la llegada del diario y Coqui no dudó en llamar de inmediato a Santa Rosa para que le restablecieran «el servicio». Porque así entiende él lo que es un medio periodístico. «No voy a decir que estoy en todo de acuerdo con lo que leo, pero uno tiene su formación y capacidad para interpretar y sacar las conjeturas que considere conveniente. Así que con eso no hay problema. Siempre les digo a algunos amigos que me gusta la amistad de las personas que no piensan como yo», razona.
«Una ética extraordinaria»
Reconoce a Don Raúl Dátri, fundador de La Arena, como una persona que «aportó mucho desde su diario. Siempre me acuerdo de Rosalba, hija de Don Raúl, con quien fui compañero del secundario en el Colegio Nacional; y en las épocas en que por su perfil socialista La Arena era perseguida…había entre su gente hombres como Santiago Marzo, Corona Martínez, el mismo D´atri, personas que eran socialistas con una ética extraordinaria», sostiene.
Carnicero repasa que «el último corresponsal en Winifreda fue Luis Barbaschi, y antes me acuerdo de Pedro Rach; y también que primero Prian Adrover era el que recibía LA ARENA en el pueblo; y más tarde un muchacho Martín, que a las 7 de la mañana ya me dejaba el diario en la puerta».
FOTO: Norberto Carnicero. Especial Suplemento 89º aniversario DIARIO LA ARENA




















