El fin de semana terminó con un sabor amargo para Alexis Rodríguez y su pareja Celeste Fischer ya que cuando se ausentaron de su vivienda uno o varios desconocidos ingresaron, revolvieron todos los ambientes y se llevaron varios elementos, entre ellos tres ollas que tienen un importante valor económico. La Policía se encuentra analizando las cámaras de seguridad para dar con los autores del robo.
Tristeza
El hecho delictivo sucedió cuando la joven pareja winifredense estaba en Córdoba y el inmueble sin moradores. Después de que les informaran la desagradable noticia, los damnificados emprendieron el regreso. Cuando llegaron a la propiedad encontraron una ventana violentada (el vidrio hecho añicos) y todas las habitaciones dadas vueltas. A Alexis lo embargó una profunda tristeza porque él o los extraños revisaron pertenencias de su padre que falleció a principios de año, una pérdida que aún no puede superar. Las víctimas radicaron la correspondiente denuncia en la Comisaría. Los investigadores estuvieron en el lugar del hecho y pudieron corroborar que no se llevaron artículos electrónicos, ni perfumes ni bebidas sino tres ollas, una campera inflable, un parlante, entre otros objetos.
Cámaras de seguridad
Ahora tratan de dar con el paradero de quien o quienes cometieron el ilícito. Para ello están revisando todas las cámaras de seguridad tanto públicas como privadas en busca de imágenes de movimientos sospechosos tanto de personas como de vehículos.
En las últimas horas, Alexis y Celeste publicaron en las redes un texto con lo sucedido. «Entre el viernes y el sábado último ingresaron a nuestra casa en Winifreda extraños, gente ´mala leche´ que vive de lo ajeno y no le importa el sacrificio que uno hace para tener lo que tiene», comienzan. «Entre las pertenencias de valor que nos robaron se encuentran tres ollas Essen nuevas color agua (celestes), una campera inflable azul de hombre marca Lacoste, entre otras cosas», detallan. Apelan «a la solidaridad del pueblo para dar con los elementos mencionados» y alertan a los habitantes a que «cuiden» sus bienes tomando todas las precauciones necesarias porque «Winifreda dejó de ser el pueblo tranquilo que era».




















