El emprendimiento tiene una multiplicidad de prendas de vestir donadas por habitantes winifredenses. Son entregadas a personas que las necesiten. La ropa está higienizada, separada por talles, sexo y temporada. Los retazos se reciclan y se reutilizan. La vecina Viviana Stremel es la encargada de la atención al público y del mantenimiento de las indumentarias.
El Ropero funciona en un inmueble de típica construcción inglesa ubicado en los terrenos del ferrocarril, frente a la esquina de Raúl Alfonsín y Manuel Belgrano. Está abierto de lunes a viernes de 9 a 12 horas. Diariamente se acerca gente a donar y a solicitar ropa y anexos como calzados, útiles escolares hasta colecciones de libros.

Una gran surtido
Las instalaciones lucen ordenadas porque Viviana trabaja prolijamente con la colaboración de su hermana Marianel. Cuando ingresan donaciones, las higieniza y ordena por talles en estantes de ropa de mujer, hombre, infantil, juvenil y bebés. En otro sector están los guardapolvos y buzos. Entre las prendas para damas, dispone de camperas, sacos, remeras mangas cortas y largas, calzas, camisas, ropa interior y demás. Y para los caballeros tiene en stock buzos, camperas, camisas y una importante cantidad de pantalones de jeans. Recientemente ha recibido en donación trajes que fueron usados en algún acontecimiento familiar o fiesta aniversario. Están impecables. Ahora tiene en exhibición ropa de la temporada otoño-invierno. Además, posee en existencia botas, zapatillas, zapatos, carteras, bolsos y cintos. Y otros elementos como un andador y una bañera para bebé. Más libros y revistas.
Todo se aprovecha
Quienes deseen donar ropa pueden hacerlo. Lo que se pide es que a la hora de la entrega las prendas estén limpias; no importa si están rotas porque Viviana y su hermana se encargan de coserlas y ponerlas en condiciones. Para ello cuentan con una máquina de coser provista por el municipio. La mujer convierte los retazos en mochilas, almohadones, gorritos, bufandas y paños para la limpieza de vehículos o dependencias municipales. Así se da maña para no tirar nada a la basura. Viviana se siente cómoda y útil en su lugar de trabajo y eso acelera las entregas. La trabajadora contó que hubo personas que se acercaron en busca de colchones de dos plazas, un chango para el recién nacido y una practicuna, que habían sido donados por pobladores porque ya no los necesitaban.

Trabajadores rurales
Asimismo, reveló que hasta una familia de Colonia Barón se acercó al Ropero en busca de ropa. «Quedó admirada del surtido que tenemos y se llevaron prendas para un niño con discapacidad y para otra familia que había sufrido un incendio», recordó. El viernes, dos hombres ingresaron al Ropero. “Somos trabajadores rurales y la verdad que este emprendimiento está buenísimo”, manifestó uno de ellos en diálogo con INFOWINI. «Me llevo tres camisas, las voy a utilizar mientras trabajo en el campo. Por ahora ropa abrigada de invierno no preciso», agregó el curtido trabajador.
Viviana anotó en un cuaderno las prendas que se llevaron y se fueron. Así de simple. De esta manera, el Ropero realiza una gran tarea solidaria y brinda a los habitantes de la localidad una oportunidad de ser solidarios con los demás.
Más donaciones
En los últimos días la Municipalidad ha comunicado que también se aceptan donaciones de muebles, colchones, vajilla, que pueden ser de gran ayuda para personas con carencias. Los interesados en colaborar con el prójimo pueden comunicarse al celular 2333-406485.
FOTO: Bibiana Stremel acomoda las prendas en el Ropero Comunitario, de gran ayuda para las familias con carencias.
Solidaridad: Familia de Winifreda le regaló una bici a emprendedor




















