Unas 2.000 palomas mensajeras largaron, este sábado, desde un campo propiedad del productor winifredense Héctor Faisandaz, en el marco de la primera carrera del año organizada por la Asociación Colombófila «La Paloma Mensajera Bahiense» en colaboración con la Federación Colombófila Argentina.
El maravilloso espectáculo fue presenciado por el vecino Ricardo González, quien gestionó esta suelta de ejemplares ante un amigo suyo que tiene en Bahía Blanca, y por este cronista.
Matías Imanoni transportó las aves en un camión de mediano porte desde la ciudad bonaerense hasta el predio rural y fue el encargado de abrir las jaulas. Lo hizo exactamente a las 9 de la mañana. Su accionar estaba supervisado satelitalmente. Las mensajeras salieron de las jaulas y tras algunos movimientos en lo alto, rápidamente se orientaron y volaron a toda velocidad hacia sus respectivos palomares, el lugar donde nacieron. El más lejano estaba ubicado a 370 kilómetros de distancia de Winifreda. Esos kilómetros voló la primera paloma que arribó a su palomar de Bahía Blanca a las 12:15.
Dos carreras en Winifreda
Al respecto, Imanoni explicó que «esta es la primera competencia del año, hoy arranca el campeonato desde Winifreda que tendrá dos carreras. La próxima será el fin de semana que viene». También, agregó que «después iremos subiendo kilómetros y cambiando los lugares de las sueltas. Se realizarán largadas desde los cuatro puntos cardinales». Señaló que en total serán 23 carreras a lo largo del año.
Imanoni llegó al pueblo en un camioncito Ford 4000 con 72 jaulas que albergaban 2.000 palomas, la mayoría de un palomar de Bahía Blanca, las restantes de palomares de las ciudades bonaerenses de Tornquist, Coronel Suárez, Pigüé, Puán, Darregueira, Rivera y uno de la localidad pampeana de Jacinto Arauz. Consultado sobre las edades de las aves, respondió «son pichones nacidos a finales del año pasado, deben tener entre seis o siete meses. A su vez, hay muchas palomas de vareo o adultas». Enseguida indicó que «esta es la primera línea de pichones y tendrán cuatro carreras. La segunda línea son palomas adultas y participarán en cuatro carreras. La tercera línea abarca a pichones, la cuarta y quinta son mixtas (pichones y adultas)».

«Instinto de orientación»
Ante la pregunta de cómo se guían las aves para tomar la dirección correcta, Imanoni contestó que «tienen instinto de orientación, muchos lo atribuyen al magnetismo de la tierra y otros al sol. Por eso venimos antes de que amanezca así cuando sale el sol ya se orientan». Cuando fue consultado sobre cómo se gana esta competencia, reveló que las palomas «en una de sus patitas tienen colocado un anillo azul o amarillo con una numeración. Esa es la identificación o el documento de la paloma y en la otra patita un chip. Entonces cuando la paloma llega a su palomar pisa una plataforma con un reloj y automáticamente ese chip marca la hora, minutos y segundos de llegada. Esos datos quedan almacenados en un sistema informático y cuando se cierra la competencia la paloma más rápida es la ganadora».
«Mucha responsabilidad»
Imanoni confió que transportar miles de palomas que pertenecen a distintos colombófilos de un lugar a otro del país «es mucha responsabilidad» para él. «Hace tres años que empecé con esta actividad y que estoy manejando el camioncito. Además, me encargo del cuidado y tratamiento sanitario de las palomas. Uno se encariña mucho con ellas, yo también tengo palomas en mi casa y es algo apasionante», finalizó.




















