Mujeres compartieron encuentros de yoga y reiki en Pehuencó

Cecilia Weth es profesora de yoga y en Winifreda tiene un espacio en donde da clases regulares a lo largo del año. También organiza encuentros al aire libre y en distintos escenarios. Hace unos días viajó con sus alumnas hasta el balneario bonaerense Pehuencó donde impartió clases de yoga a orillas del mar y diversas técnicas de meditación debajo de los árboles. Organizó estas actividades junto a su colega Caro Solca de Buenos Aires.

Renovadores encuentros   

Según comentó, esta movida «surgió por el Día de la Mujer. Salimos desde acá un grupo de 12 chicas más dos de Buenos Aires que viajaron hasta Winifreda. En el balneario estuvimos los días 11, 12 y 13 de marzo y nos alojamos en el complejo Elementos». «Con Caro programamos una serie de actividades. El primer día estuvimos en la playa y el programa incluía terapia de linaje femenino, sanación y transformación. El sábado, nos fuimos al bosque encantado que es un lugar maravilloso y súper energético. Debajo de los árboles practicamos yoga, reiki lunar, terapia de sonidos con distintos instrumentos como cuencos, esferas chinas, palo de lluvia, semillas somáticas, entre otros. Además, hicimos mantras que son sonidos que se generan con el universo. En esa misma jornada, las chicas recibieron sus certificados de reiki lunar y todas estuvieron muy contentas. A la noche fuimos a la playa todas vestidas de blanco simbolizando la pureza y la energía femenina. Hicimos meditación lunar y recibimos la energía de la luna que estaba en su estado cuarto creciente. Y después organizamos un festejo con música y el sonido del mar» detalló. Quedó algo más: «El domingo volvimos a la playa para cerrar con una clase de yoga, terapia de bioemoción y una ronda de despedida».

A orillas del mar, escenario de una de las actividades. 

«Jornadas sanadoras»

A modo de balance Weth sostuvo que «fueron jornadas muy sanadoras, liberadoras y enriquecedoras». Fue consultada sobre si con las prácticas mencionadas sus alumnas mejoraron sus aptitudes físicas y emocionales. Sobre esto respondió que «cualquier actividad física que uno haga es bueno para la salud pero el yoga es la unión de mente, cuerpo y espíritu. Ese combo hace que uno se transforme por dentro y por fuera y vea la vida de otra manera. La transformación es del alma». Confió que todos los ejercicios que realizaron las ayudaron a descomprimir tensiones. Es por eso que regresaron «transformadas, contentísimas y con mucha energía». También, mejoraron posturas, la concentración y la respiración. «Los encuentros fueron todo un éxito», cerró la yogista. 

FOTO: Mujeres exhiben sus certificados de Reiki Lunar 

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