Emotivo adiós a Gabriel Rodríguez, un querido mecánico de Winifreda

Tras luchar contra una penosa enfermedad falleció el pasado 17 de febrero Gabriel Rodríguez, un apreciado mecánico de esta localidad. Tenía 57 años de edad. Su hijo Alexis expresó el dolor por la partida de este mundo de su papá a través de las redes sociales. «Como duele Pa. Juro que siento una impotencia y un dolor inmenso. Solo te pido que me des fuerzas para continuar dándole para adelante como vos me enseñaste. Me va a faltar esa mano derecha, ese confidente a quien siempre le consultaba todo. Pero vos como buen tipo que eras estabas rodeado de gente buena que me va a ayudar para poder continuar. Te amo y siempre te amaré. Descansa en paz junto a la abuela». El posteo está acompañado de una foto de Alexis junto a su hermana Sabina y el rostro de su padre apoyado en su hombro.

Su familia

Gabriel había vencido un tumor y se lo veía en el taller trabajando con su hijo y charlando con los clientes. Pero tiempo después se le declaró nuevamente la enfermedad y su cuadro empeoró pese al tratamiento que seguía para mejorar su estado de salud. El vecino adoraba a su pequeño nieto e iba a convertirse nuevamente en abuelo ya que su hija Sabina está embarazada. 

Mecánica de calidad

Cabe mencionar que el taller de la familia Rodríguez cumplió 66 años de trayectoria comercial en Winifreda. Gabriel formó parte de cuatro generaciones dedicadas a la mecánica de calidad. El fundador de este reconocido comercio- ubicado en calle Mitre- fue Antonio Rodríguez. Su hijo Antonio Orlando, apodado “Pirincho”, su nieto Gabriel y su bisnieto Alexis heredaron la pasión por la reparación de motores diesel y nafteros y desde hace un tiempo de automóviles, camionetas y tractores de última tecnología atendiéndolos con equipos especializados.

Gabriel lentamente estaba dejando el oficio laboral que tantas satisfacciones le dio para pasarle definitivamente la posta a su hijo Alexis, quien se sumó al taller en 2010, un año después de haber egresado del colegio secundario. En 2009, realizó un curso de mecánica en general en la escuela de la empresa Renault Argentina, ubicada en la ciudad de Santa Isabel, provincia de Córdoba. Cuando lo terminó supo que esa era su vocación y desde ese momento hasta ahora no ha parado de perfeccionarse para desempeñar mejor su tarea ante la continua revolución que experimenta el rubro. Ha realizado más de 20 capacitaciones en distintos puntos del país y se ha especializado en el sistema de inyección electrónica Common Rail para motores diesel y a nafta. Además, brinda el servicio de diagnóstico computarizado, que examina, detecta y borra averías de los vehículos. Posee cuatro scanners, de los cuales dos son genéricos y los restantes aparatos son similares a los que tienen los concesionaros del grupo Volkswagen, Audi Scoda y Ford Argentina. También ha sumado bandejas ultrasonidos, probador y limpiador de inyectores, herramientas de medición y nueva tecnología para motores de última generación de maquinaria pesada (tractores y camiones). Gabriel manipulaba todas estas herramientas con maestría.

Legado

Siguiendo el legado de su padre, Alexis continuará ofreciendo un servicio integral a los usuarios de vehículos de las marcas más consagradas del mercado. Además, transmitió sus conocimientos al empleado del taller José Luis Domínguez. Su abuelo “Pirincho” hace más de una década que dejó de trabajar, pero no le quita el ojo a todo lo que sucede en el taller y es motivo de consulta cuando ingresan motores con ciertos años de antigüedad como así también al momento de proyectar inversiones y comprar equipamiento. El taller tiene 480 metros cuadrados y se caracteriza por su limpieza, mobiliario y herramientas. El inmueble cuenta con todas las normas de seguridad e higiene y espacio suficiente para que todos los vehículos estén resguardados.

Alexis se preocupa por concientizar a sus clientes sobre el mantenimiento de sus rodados. Es más un servicio incluye recambio de filtros de aceite, aire, revisación de los niveles de aceite, frenos, caja diferencial, dirección hidráulica, suspensión, parabrisas. Tantos años de permanencia de esta familia de mecánicos winifredenses radica en la simpatía, la cercanía y el amor por lo que hacen. Es por eso que tienen clientes de Winifreda, Eduardo Castex, Colonia Barón, Santa Rosa, Victorica, entre otras localidades. Ellos ya extrañan a Gabriel. También sus familiares, colegas y amistades. Nunca lo olvidarán.

FOTO: Gabriel (a la izquierda) junto a su padre Antonio Orlando y su hijo Alexis.

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.