Familias viajan al Santuario San José para bautizar a sus niños/as: «Que la fe no decaiga»

Cuatro parejas cristianas domiciliadas en distintas localidades pampeanas se movilizaron hasta Colonia San José para bautizar a sus respectivos hijos e hijas en el Santuario Diocesano de la localidad homónima. Los bautizados estuvieron acompañados por sus madrinas y padrinos. La emotiva celebración se llevó a cabo el primer domingo del año. Presidió la liturgia y el sacramento del bautismo el sacerdote de la iglesia católica Alfredo Fidel Zentner, quien reside en General Acha. Las familias vivieron la jornada con mucha felicidad. Para el cura párroco fue regresar a sus orígenes.  

Sus orígenes 

Al respecto, Zentner expresó que «este es un lugar de mucha significación para mí porque aquí he nacido, me he bautizado y confirmado en este templo y ordenado sacerdote en el año 1974». Acto seguido, agregó que «este templo tiene una raíz muy profunda de fe, que fue implantada por los primeros pobladores, y siempre he tenido esa experiencia de haber vivido a la sombra de este Santuario». «Cada vez que celebro bautismos es una manera de elevar nuestra gratitud al Señor por el don de la fe, sobre todo para estos tiempos desafiantes donde precisamente el desafío es que la fe no se apague porque es la que nos da la fortaleza para sobrellevar los momentos más difíciles de nuestra vida», prosiguió su pensamiento. «Para mí siempre es una alegría cuando las familias presentan a sus hijos para ser bautizados porque uno no hace más que ser el brazo prolongador del amor misericordioso de Dios que siempre nos recibe y nos tiene como hijos suyos», continuó.

Signos del bautismo

Los protagonistas de la ceremonia fueron tres bebés y una niña de 6 años. Recibieron los símbolos del bautismo que son el aceite, el agua y la luz. En este sentido, el sacerdote explicó el significado de cada uno. «El aceite como todos sabemos por la experiencia de la vida diaria nos ayuda a tener la necesaria movilidad y agilidad para el desempeño de nuestras actividades así como los aceites hacen funcionar bien las maquinarias o simplemente los utilizamos en nuestros alimentos para que sean más apetitosos. El agua es condición de vida y un elemento de purificación ya que con ella nos aseamos. Y finalmente la luz. Siempre sostengo que en una oscuridad una luz por más pequeña que sea siempre se va a notar su brillo, y esa es la misión de todo cristiano: ser luz de Cristo en medio de este mundo». 

Francisco, sonriente

Francisco tiene 11 meses. Estaba en brazos de su madre Laura Perotti y su padre Marcos Piccinini. Los tres viajaron desde la capital pampeana a San José junto con Nicolás Perotti y Ana Paula Ferrasi, padrino y madrina del bebé. Laura contó que «soy oriunda de Villa Mirasol y vivimos en Santa Rosa. Decidimos bautizarlo en el Santuario, lo teníamos decidido desde siempre». Confió que vivió una ceremonia «hermosa, el sacerdote tuvo unas palabra re lindas aparte lo conocemos porque es amigo de nuestra familia». Una sonrisa iluminaba el rostro de Francisco. «Si, todo el tiempo es muy simpático. Teníamos miedo que llorara pero estuvo muy contento», dijo su mamá. Este viernes cumplirá un año de vida. Cuando crezca sus progenitores le explicarán esta etapa especial del mundo. «Es un niño de pandemia desde que nació en la clínica con todos los cuidados. Buscaremos las palabras adecuadas para contarle lo que vivimos que quedará para la historia, esperemos», cerró.

Luisiana pidió leche materna 

Luisiana cumplirá 2 años de vida el 23 de este mes. Vive en Quemú Quemú con su madre Yesica Alfonso y su papá Agustín Gertner. Su padrino de bautismo fue Lautaro Gertner y tuvo dos madrinas: Nazarena Alfonzo y Milagros Fernández Herrero. Yesica reveló que su marido es oriundo de Colonia Barón y entre los dos tomaron la decisión de bautizar a la beba en San José. Reconoció que el sacramento «se demoró por la pandemia y porque las dos madrinas no viven en la provincia, están estudiando afuera y teníamos que esperarlas». La niña se comportó de maravillas. Se le preguntó a la madre si así es diariamente y respondió «no, es sumamente inquieta, pero hoy se portó muy bien». Dentro del templo tuvo que darle la teta, «para que no pierda la maña de tomar leche materna», dijo. 

Liber tiene una madrina «muy especial»

Liber Cabral Miranda fue bautizada a los 6 años. Su mamá se llama Yesica Miranda y su papá Claudio Cabral Coria. Su padrino fue Tomás Miranda Motta (hermano mayor de la bautizada) y su madrina Vanina Fridel. Residen en Colonia Barón. «En la familia teníamos la costumbre de bautizar a los hijos desde bebés, pero Liber fue bautizada con 6 años porque primero reinaba una decisión más paternal de que la nena cuando fuese grande decidiera ella quién quisiera que fuesen sus padrinos; pero hace dos años llegó a nuestra vida una persona muy especial, es como una segunda mamá para Liber y entonces fue decisión de su papá que Vanina Fridel fuese su madrina», contó Yesica. Aseguró que su hija y Vanina «tienen un apego y una conexión inexplicable, son dos personas en una. La verdad que fue una muy linda decisión y un acontecimiento que vivimos muy emocionados». La niña estuvo muy quieta durante la liturgia. Cuando se le preguntó si ella es así de tranquila, Yanina respondió «no» entre risas. «Si bien desde casa uno la educa, ella trata de comportarse bien y sabe hacer caso», aclaró. «La verdad que ella no tenía mucha noción de qué se trataba su bautizo por eso lo estaba esperando mucho. La ceremonia fue muy linda, salió todo más que redondito», se alegró. Querían bautizarla en el Santuario porque «uno cuando viene a San José no quiere volverse a su casa, aquí encuentra mucha paz y tranquilidad. La tenemos cerquita, a muy pocos kilómetros de Colonia Barón».

Lorenzo, hermoso bebé

El más pequeño de los bautizados fue Lorenzo Pérez Rossi, de 9 meses. Una hermosura. Sus progenitores se llaman Sofía Rossi y Gabriel Pérez. Ileana Idraste fue la madrina y Martín Rossi el padrino. Esta familia también es de Colonia Barón.

Turismo de Fe

Aumenta el número de familias pampeanas interesadas en bautizar a sus hijos/as en el Santuario San José. ¿Es la moda que se viene en La Pampa? Cabe recordar que la histórica iglesia de Colonia San José fue proclamada oficialmente como Santuario Diocesano en 2015 y constituye una referencia importante y original del patrimonio religioso de la provincia que integra el producto Turismo de Fe, de gran interés tanto para fieles como para quienes disfrutan de sitios propicios para el recogimiento y la reflexión.

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