Winifreda: denuncian negligencia sanitaria y piden justicia para Ciro

Una madre denunció que no fue debidamente atendida por personal sanitario del Hospital de Winifreda cuando ingresó con 26 semanas de gestación. Tras más de dos horas de agonía decidieron derivarla a Santa Rosa donde finalmente nació Ciro André. El bebé batalló por su vida durante cuatro días pero no consiguió sobrevivir. Sus progenitores relataron esta secuencia de hechos ocurridos hace más de un año en una carta que publicaron en redes sociales para, a la vez, exigir que la justicia avance con el caso.

Padecimientos  

«Somos Ana Cortés e Iván Lej, papás de aquel bebé que en perfectas condiciones en la madrugada del 20 de agosto de 2020 quiso adelantar su llegada. Hasta hoy nos llamamos a silencio porque lamentablemente, como muchos, tarde o temprano tenemos que volver al hospital, más aun viviendo en un pueblo. Pero estamos cansados de llorar en silencio la muerte de nuestro bebé por negligencia de profesionales. Solo queremos ser escuchados y que la tan lenta justicia tome cartas sobre el asunto», comienza el estremecedor texto. 

Según la madre a la 1 de la madrugada y en plena pandemia llegó embarazada al hospital cuando funcionaba en el edificio del ex colegio secundario. «Me atiende la enfermera de guardia con la cual había hablado minutos antes y le había dicho sobre las contracciones y la expulsión del tapón mucoso en mi casa. Ella me pidió muy amablemente que me tranquilizara y llamó a la doctora de guardia. Esta tardó pero llegó. Indicó que me pusieran Buscapina inyectable porque estaba segura que tenía una infección urinaria. Y dio la orden para que me colocaran suero. Como la enfermera de guardia no me encontraba las venas llamaron más de una vez a la enfermera de guardia de la ambulancia. Cuando esta llegó su respuesta fue que no conocía el número telefónico que aparecía en su celular y que estaba cansada de que la llamen a la madrugada», continúa el texto. 

Derivada de urgencia  

«Pasaba el tiempo y tanto la enfermera de guardia del hospital como yo seguíamos insistiendo con las contracciones. Mientras yo estaba en la camilla retorciéndome de dolor, detrás de un biombo la enfermera de la ambulancia y la doctora entre charlas y mates esperaban a que se me pasara el dolor para mandarme a mi casa. Esta agonía duro más de dos horas y media, lapso en el que nunca me hicieron ni tacto ni monitoreo fetal», sigue la publicación. «Esto fue hasta que Iván entra a la habitación y les muestra la foto del tapón mucoso que había sacado en nuestra casa. Ahí le agarró el apuro, me hizo el tacto y para su sorpresa se dio cuenta que estaba dilatada y la bolsa amniótica ya estaba abajo, recién ahí decidieron derivarme a Santa Rosa», amplía. Durante el viaje la doctora y la enfermera de la ambulancia le decían al chófer que apurara la marcha y a la embarazada que no haga fuerza, algo que era imposible porque sufría dolores.

«Cuatro días interminables»

«Cuando llegamos al hospital Lucio Molas entran conmigo la doctora y la enferma de la ambulancia; la profesional de guardia que me recibió preguntó si me habían hecho un monitoreo fetal y cuestionó a la doctora cómo no se había dado cuenta que eran contracciones. Para ese entonces ya había desarrollado una hemorragia bastante grande. La médica del Molas me hizo el monitoreo y con sumo pesar dijo que a Ciro no se le escuchaban los latidos del corazón», recuerda. «Luego de escuchar esto la médica de Winifreda se retira y le informa a Iván que el bebé estaba muerto y que ellos tenían que irse», revela.

Sin embargo, Ana dio a luz a su bebé por parto natural y las enfermeras de neonatología lograron reanimarlo. «Nuestro bebé apenas vivía y luego luchó como un guerrero durante cuatro interminables y tristes días hasta que falleció», lamenta. 

Justicia

«Desde aquel 24 de agosto a nuestro hijo muerto le juramos que íbamos a ser justicia por él y por todas las víctimas que cayeron en manos negligentes», fue el juramento que hicieron sus padres.

En la carta dejan en claro que en el hospital de Winifreda «no todos son iguales porque ante muchas enfermeras y la doctora (Daiana) Lebed nos sacamos el sombrero, porque como la enfermera que me atendió esa noche también aman lo que hacen y están para servir al prójimo». «Volví al hospital local y lo voy a seguir haciendo, pero no nos callaremos más ante una injusticia. A Ciro nadie nos lo va a devolver pero después de un año y dos meses necesitamos tener la tranquilidad de que hicimos todo para que se haga justicia y que nuestro ángel descanse en paz. Solo queremos que no haya más Ciro que llorar», finaliza el textual.

La familia radicó una denuncia en Fiscalía de Santa Rosa. Y reclaman que avance la investigación porque aún se encuentra en etapa preliminar.  

FOTO: Ana cuando estaba embarazada de su primer hijo. A su lado Iván.  

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.