Enduro: winifredenses realizaron una travesía por «culturas y geografías diversas»

Doce amigos winifredenses realizaron una travesía de enduro por caminos extremos de cuatro provincias argentinas: La Pampa, Mendoza, Neuquén y Río Negro. El grupo estuvo integrado por Ricardo Lej, Ricardo de Mena y su hijo Martín, Ignacio Leboso, Mauricio Scheffer, Matías Guinder, los hermanos Claudio y Alien Ojeda, Denis Monteiro, José Cerezal y Agustín Bonkowski. El organizador y guía de la expedición fue Hernán Cobreros.

Los pilotos se movilizaron en ocho motos de 250 y 450 centímetros cúbicos y en un cuatriciclo de 700 centímetros cúbicos y los choferes en tres camionetas de auxilio por montañas nevadas, con precipicios y regiones con volcanes. Recorrieron casi 2.000 kilómetros en cinco días. El trabajo en equipo fue fundamental para que pudieran sortear todos los desafíos que iban apareciendo en las rutas y disfrutaran de fascinantes lugares con un rico trasfondo histórico y cultural.

Reserva de volcanes

«Fue una aventura turística que nació como un deseo personal de un grupo de chicos del pueblo que andan en motos enduro, la mayoría vinculados con las tareas rurales. Me escribieron y me pidieron que les armara un viaje porque tenían días libres entre la cosecha y la siembra. Fue así como me encargué de la organización de la travesía, la logística y demás», contó Hernán Cobreros. Cuando estaba armando el itinerario pensó «en un recorrido bastante extenso que incluyera el oeste pampeano, La Payunia, una región que se encuentra en Mendoza al límite con La Pampa y es la reserva más grande de volcanes inactivos, y el corredor norte-neuquino». 

El grupo salió en camionetas desde Winifreda rumbo a Algarrobo del Aguila donde bajaron las motos y las pusieron en marcha. Desde esa localidad pampeana se dirigieron a La Humada y de ahí a Agua Escondida, «un pueblo chiquito pero muy bonito» cuya avenida principal está en La Pampa y la plaza en territorio mendocino, a unos 400 metros del límite con nuestra provincia. Llegaron a las 5 de la tarde, un día muy ventoso y con mucha tierra arenosa. «El trabajo de logística previo me llevó a contactarme con gente de cada uno de los lugares para ver dónde íbamos a descansar, a comer y qué actividades podíamos hacer. En Agua Escondida nos estaba esperando Fernanda, delegada del lugar. Nos dio hospedaje en el albergue municipal a un precio súper bajo», comentó el guía.

Al día siguiente «continuamos hacia el sureste de Mendoza y a unos 40 kilómetros de Agua Escondida hay un cruce con la ruta 180 que es de tierra y prácticamente no se usa. Acortamos distancias bajando hacia el sur y pasamos por un camino privado que desemboca en la ruta 40. Es bastante atractivo porque es un camino de canteras en zonas montañosas y tiene la virtud de que pasa a 2.000 metros de la base del volcán Payún que le da el nombre a la región Payúnica. Vas continuamente viendo sierras, mesetas y de golpe aparece el volcán que es imponente. Desembocamos en Barrancas, un pueblito de Neuquén, donde pasamos la segunda noche en un hospedaje», siguió. 

 

 

 

Los pilotos bien abrigados en Caviahue 

Motos en la nieve

La jornada siguiente amaneció con 17 grados bajo cero. Los pilotos bien abrigados emprendieron viaje rumbo a Cavihaue. «Con semejante frío los chicos en moto recorrieron un camino de montaña que pasa por el volcán Tromen. Las camionetas se fueron directamente hasta Chos Malal donde los esperamos y después del mediodía seguimos por un camino de montaña muy peligroso porque tiene muchos precipicios. Llegamos a Cavihaue donde teníamos reservadas cabañas y nos quedamos dos días. Los pilotos se fueron hasta Copahue y la pasaron espectacular, se divirtieron con sus motos en la nieve como chicos en el barro», amplió. (Ver video)

 

«El camino de la Trashumancia»

Cobreros guio al grupo hacia el norte neuquino donde se encuentra la zona de la veranada. Se denomina así porque cuando llega el verano empieza a crecer el pasto en la cordillera y los campesinos llevan sus chivas a pastar. La zona también se conoce como «El camino de la Trashumancia». «Íbamos a la par de la Cordillera, a unos 7 kilómetros con Chile. Justamente pasamos por una localidad que se llama Las Ovejas y llegamos al pueblo de Varvarco, provincia de Neuquén. Después retomamos a Chos Malal, pero volvimos por un camino muy pintoresco que va costeando el Río Neuquén. Fue así como llegamos a Huinganco donde atravesamos un bosque grandísimo de pinos, fue una experiencia hermosa porque había mucha nieve». 

Con motos de alta cilindrada atravesaron montañas nevadas, precipicios y regiones con volcanes

El regreso

Tras cinco días de intenso enduro, descansaron en Chos Malal y al día siguiente continuaron en camionetas hasta territorio pampeano. Circularon por caminos petroleros de la zona de Río Negro y veían las cigüeñas trabajando sin parar. Llegaron a Casa de Piedra donde los estaba esperando Claudio, un profesor de educación física a quien Cobreros había contactado. «Se portó espectacular, nos consiguió cabañas y cenas», lo alabó. Finalmente, regresaron a Winifreda. 

Nuevas geografías, culturas y economías

Cobreros aseguró que gracias a esta experiencia «conocieron geografías, economías y culturas diversas». Dejó en claro que «lleva bastante trabajo armar todo esto. Me gusta mucho mirar mapas, cartografías, uso aplicaciones como Google Maps, mapas de Apple y de Wikilok, que es una red social para viajeros. Se paga una suscripción, pero te sirve para mirar mapas y usar mapas cargados por personas que han pasado por determinados lugares. De esta zona donde anduvimos nosotros no había mapas entonces el mío ya quedó grabado, lo bajas y lo usas». Reveló que gracias a esta tecnología «tengo marcados senderos en Winifreda que estaría bueno que se empezaran a usar un poco más». 

El mejor guía 

En el final, el winifredense dijo que las rutas de enduro están pensadas para todo tipo de pilotos, duras para los más expertos y alternativas para los más novatos, las pueden recorrer en familia, padres con sus hijos. Los interesados pueden contactarlo en Facebook e Instagram buscando la página Enduropampa.

Hernán Cobreros, guía y organizador de travesías de enduro 

FOTO CENTRAL: Los winifredenses realizaron la «aventura turística» en ocho motos, un cuatriciclo y tres camionetas. 

 

 

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