Winifreda: ¿Cómo seguirá la vida de «Robertito» sin su madre?

La vecina winifredense Luján Leonor Cornelis, falleció el pasado 3 de octubre a los 44 años de edad. Vivía junto a su único hijo Roberto Carlos, de 24 años, a quien en la localidad todos lo conocemos como «Robertito». El joven vio a su madre por última vez cuando estaba internada en el hospital. Con sus ojos llenos de lágrimas se despidió de ella en la sala funeraria donde la velaron con el féretro cerrado. A su lado estaban sus familiares directos dándole consuelo y apoyo. 

Plenamente integrado 

Desde hace unos días se advierte la ausencia de «Robertito» en el pueblo porque se encuentra en la localidad de Anguil donde reside su tía María Teresa. Antes de marcharse, les dijo a sus amigos que su deseo era volver para reencontrarse con ellos y retomar sus actividades diarias.

Es que su vida transcurría en el campo de deportes del Club Social y Deportivo donde todas las tardes colaboraba con la escuelita deportiva de fútbol infantil acomodando los conos para los entrenamientos, dándoles las pecheras y las pelotas a los niños y niñas que practican la disciplina. Además, formaba parte activa de la escuelita deportiva municipal de discapacidad y del programa Eliminando Barreras. También, desde hace varias temporadas es una de las caras visibles del programa Pro Vida de Verano que se desarrolla en el parque recreativo municipal. Durante la colonia de vacaciones era el encargado de la recolección del material de las piletas de natación y colaboraba en la cocina con la preparación del desayuno. Estaba plenamente integrado e incluido en todas estas propuestas o programas gestionados por la comuna. 

Cambio de hábitos  

Quienes lo conocen de cerca valoran su comportamiento y lo definen como una persona muy amable, atenta, responsable y con asistencia perfecta a sus lugares de trabajo. Su madre era su sostén y siempre lo incentivaba a valerse por sí mismo. Ahora que ella ya no está, la pregunta que muchos se formulan es quién o quiénes cuidarán a «Robertito» si decide retornar a su vivienda ubicada en la calle Mitre donde vivía con su mamá. Más allá que es una persona mayor de edad consideran que necesitaría un acompañamiento diario. Su contextura física cambió notablemente en los últimos años y sus amistades piensan que debería cambiar hábitos alimentarios y realizar actividad física para el cuidado de su cuerpo y mente. Ellos están dispuestos a acompañarlo para que su salud no empeore pero consideran que necesitaría una asistencia social más profunda. Según trascendió, el encargado del área de Deportes del municipio, Cristian Savarese, ha hablado telefónicamente con «Robertito» en los últimos días y se ha puesto a su entera disposición.  

Medallista olímpico

Cabe recordar que Roberto Cornelis es el único winifredense que conserva una medalla olímpica. La ganó en 2015 cuando participó en los Juegos Mundiales de Olimpíadas Especiales en Los Angeles, Estados Unidos, reservados para deportistas con discapacidad intelectual.

El futbolista representaba al Rincón Azul y Oro, perteneciente a la Peña Boquense de Santa Rosa, que tenía una sede en Winifreda. En los EEUU, «Robertito» junto a la selección argentina de fútbol 5 obtuvo la medalla de bronce en su nivel. El joven tenía 18 años cuando formó parte del equipo que, en la lucha por el tercer puesto, venció a Canadá por 2-1. Su entrenador y formador fue el profesor de Educación Física, Sergio Manazzi.

Para integrar la selección de los Juegos Mundiales fue elegido por sus buenos rendimientos en los torneos provinciales y en la Liga Nacional que se llevó a cabo en Santa Rosa. Cuando llegó a la localidad con su presea lo estaban esperando su madre Mercedes y amistades. Fue recibido por una caravana de autos y autoridades municipales. Fue uno de los momentos más felices de su vida.

FOTO: «Robertito» el día que llegó al pueblo con su medalla olímpica ganada en Los Angeles, EEUU.

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