Winifreda: 11 años sin «Nolo» Wiggenhauser, su recuerdo sigue presente

El 18 de agosto de 2010, a los 58 años, fallecía el recordado vecino winifredense Arnoldo Oscar Wiggenhauser, productor agropecuario de la zona y esposo de Marta Graciela Berg, quien en aquél momento ocupaba el cargo de viceintendenta municipal. El deceso, que conmocionó a la localidad, se produjo como consecuencia de un desafortunado accidente que “Nolo” -como lo conocíamos todos en el pueblo- había sufrido en su campo. Después de esta circunstancia, Wiggenhauser fue trasladado a Santa Rosa donde fue intervenido quirúrgicamente. Cuando se pensaba que estaba en plena recuperación comenzó a sentirse mal, lo que obligó a una nueva internación tras lo cual devino el fallecimiento.

“Nolo” fue arquero de primera división del equipo de fútbol del Deportivo Winifreda durante muchos años, más tarde director técnico y seguía vinculado al club de sus amores como presidente de la subcomisión de Bochas, actividad en la que también era un experto cultor. Una de las canchas llevaba su nombre.

Wiggenhauser también era un hombre preocupado de la actualidad y participaba activamente de la vida social de su pueblo. La política también le interesaba de manera muy especial. Su familia la conformaba con su esposa Marta, sus hijos María Cecilia, José Luis, Alejandra Mariel y Laura Belén, además de un amplio círculo de amistades.

“Nolo” Wiggenhauser junto a sus hijas

«Los amigos no se olvidan»

El periodista deportivo de Santa Rosa, Juan Carlos Carasay, recordó a “Nolo” en el undécimo aniversario de su fallecimiento con palabras de cariño. «Los amigos no se olvidan, viven en nuestros mejores recuerdos», comenzó su publicación virtual. «Arnoldo “Nolo” Wigghenauser fue un amigo que me dio el fútbol y la vida. Se cumple un año más que no te veo, si parece que fue ayer que ´jugábamos´ cada partido con el alma, vos atajando y yo relatando tus hazañas. Me parece que no ha pasado el tiempo de los grandes acontecimientos en Winifreda, cuando vos eras nuestro anfitrión de lujo y terminábamos en tu casa disfrutando esa factura exquisita», continúo. «Te lo dije en vida y lo repito: que tipo macanudo fuiste, amigo leal, atento, amable, siempre dispuesto a ayudar, a mejorar, a dejar conforme a la gente. Te quisieron en todos lados porque te lo ganaste a fuerza de bondad. Que crueldad la del destino de llamarte tan pronto, te hubiéramos disfrutado mucho más»,  amplió su pensamiento.

Tres generaciones de arqueros

El apellido Wiggenhauser remite a tres generaciones de arqueros. «Quédate bien tranquilo “Nolo”, el arco del Deportivo Winifreda que defendió tu viejo y vos lo continuaste con buen suceso lo siguió cuidando bien tu hijo José Luis “Nolito”, que salió adelante junto a tus hijas por los cuales viviste y te desvelaste siempre. Ellos te llevan en un rincón del corazón, como te llevo yo», confió Carasay. «Mi buen amigo y de tantos otros que supieron de tu excelente calidad humana. Descansa en Paz», cerró afectuosamente.

FOTO CENTRAL: “Nolo” Wiggenhauser y un abrazo de arquero a arquero con su hijo José Luis. 

IMAGENES de Juan Carlos Carasay 

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