Winifreda: trabajador rural echado en plena pandemia logró cobrar su indemnización

El peón de campo Miguel Horacio Rocco, que este año fue despedido de un establecimiento agropecuario de Winifreda en medio de la segunda ola de la pandemia de coronavirus, logró cobrar su indemnización. El monto indemnizatorio fue acordado extrajudicialmente entre el trabajador y su ex empleador y homologado por un Juzgado Laboral de Santa Rosa. El hombre aceptó una suma dineraria de seis cifras en cinco cuotas mediante cheques pagaderos este año. 

Rocco tiene 54 años y es nativo de General Alvear, Mendoza. Según explicó tiempo atrás, trabajaba en el campo de Norberto García. Allí estuvo durante seis años realizando distintas tareas rurales. Desde julio de 2015 hasta el 2018 cobraba de manera informal o en negro y después fue blanqueado. En su momento Rocco aclaró en qué circunstancia ocurrió el cambio de relación laboral. «Todas las mañanas salía a recorrer el campo y un día me ataja la señora (de García) y me dice que andaban los inspectores de la AFIP y que si me llegaban a encontrar les dijera ´sos un pariente nuestro o estás viviendo acá porque andas de paseo, pero no digas que estás trabajando con nosotros porque estás en negro´. Después me blanquearon». 

El 19 de marzo de 2021 Rocco recibió el telegrama de despido. El productor agropecuario echó a su ex empleado porque supuestamente dentro de su propiedad ejercía violencia física contra su esposa con la cual convive hace 21 años. El trabajador negó las imputaciones en su contra, y consideró «arbitrario e intempestivo» su despido y reclamó por su indemnización.

Su abogado actual es Julio Cesar Dagnino Minetto, quien contó cómo se resolvió el conflicto. «Llegamos a un arreglo extrajudicial, todo en buenos términos, nos pusimos de acuerdo rápidamente con el abogado de García. El convenio de pago que se había suscripto en el Juzgado de Paz de Winifreda fue homologado durante una audiencia por Zoom presidida por el titular del Juzgado Laboral Nº2 de Santa Rosa. Participamos los abogados intervinientes, García y Rocco». 

Se le consultó qué se tuvo en cuenta para fijar el importe definitivo. Al respecto, el abogado respondió: «La discusión que teníamos con mi colega era si el despido había sido causado o incausado, pero como se llegó a un arreglo extrajudicial no se reconocen hechos ni derechos, no se toma en cuenta si fue despedido con o sin causa. Solamente se reconoce que trabajó para el señor García, la cantidad de años, las tareas que desempeñaba y la indemnización. Durante la audiencia el Juez le preguntó a mi cliente si estaba de acuerdo con el monto de dinero para que quede todo claro y se pueda homologar el convenio». «Se achicaron los plazos de pago y se aumentó el monto indemnizatorio que en un principio se estaba negociando», añadió Dagnino Minetto. 

Vale recordar que el Poder Ejecutivo Nacional prorrogó la prohibición de los despidos y suspensiones hasta el próximo 31 de diciembre, en el marco de la emergencia pública en materia sanitaria declarada por la Ley 27.541. Sobre esto el abogado castense indicó que «en esta época de pandemia y con la crisis económica muchas empresas tuvieron que despedir empleados, si lo hicieron sin sustento debían abonarles una doble indemnización. Pero si prueban la causa pueden efectuar el despido». Sobre el caso local puntualizó que «no se tuvo en cuenta el decreto nacional porque la partes llegaron a un acuerdo, pero sí fijamos un monto más alto al correspondiente a un despido con causa».

«Daño moral»

Por su parte Miguel Rocco recordó que tras su despido «busqué a un abogado de este pueblo y como no avanzaba tuve que contratar los servicios de un abogado de Castex». Consultado sobre si está conforme con la suma dineraria convenida, dijo «no es ni mucho ni poco comparado con el daño moral que (su ex empleador) nos hizo a mí y a mí señora. A ella la llevaron engañada y con la policía a otra provincia sin ninguna orden judicial». «Me ha dejado como mal empleado pero él como patrón ha quedado más mal que yo. Si hubiese tenido otra conducta se hubiera sentado a la mesa conmigo y me hubiese dicho ´mira Miguel no te puedo ocupar más, te pertenece tanto´, me hubiese pagado y chau». Además, revelo que está fue la primera vez en su vida laboral que tuvo un problema con un patrón. «Jamás me había ocurrido algo así. Este hombre cuando me devolvió los muebles me faltaron algunos, me da vergüenza decir las cosas que me faltan con todo el dinero que tiene». Sobre su situación laboral, Rocco reveló que no está desocupado. «Siempre estoy trabajando, ahora con un campesino que junto a su señora me han brindado todo. Gracias a Dios no me falta trabajo, siempre me buscan». 

El calvario de Fanny Orozco 

Por su parte, Fanny Orozco, se presentó ante la Unidad de Atención Primaria del Ministerio Público Fiscal de Santa Rosa. Allí ante la Fiscal adjunta Natalia Urruti, declaró que desde 2015 vivía en el campo junto a su marido Miguel Rocco cuyos «jefes» eran Norberto García y Alicia Guinter. Confirmó que en marzo pasado García había realizado una exposición manifestando una discusión entre el matrimonio rural. 

El 13 de marzo, Guinter trasladó a Orozco hasta el pueblo con la excusa de que tenía que cuidar a su suegra por dos horas, en cambio estacionó su vehículo frente a la comisaría y le dijo «hasta acá llegamos» y la instigó a que radicara «una exposición o denuncia» contra su marido. Dentro del edificio policial había dos policías, uno escribía a máquina y el otro «le hablaba de mala manera» a Orozco. 

Guinter relató que el trabajador rural «insultaba y maltrataba» a su esposa, en cambio Orozco manifestó que «nunca me golpeó, solo tuvimos una discusión de pareja». La declarante dijo que «mientras lloraba me obligaron a firmar un papel y no me leyeron lo que estaba escrito». 

Encerrada en camioneta 

Acto seguido un policía expresó «hay que sacarla del campo, se tiene que ir del pueblo y no ver nunca más a su marido». Luego, Guinter puso en marcha su auto, Orozco fue subida al asiento trasero franqueada por dos policías y se dirigieron al predio rural. Una vez allí, obligaron a la mujer a retirar sus pertenencias: dos bolsos de ropa, un lavarropas y un parlante de música. Ella lloraba desconsoladamente y su esposo también porque no entendían qué pasaba. La suben con sus escasos bienes y su perrita a la camioneta de García quien junto a su esposa, previo a dejar a los policías en la comisaría, emprenden viaje a la ciudad de Cipoletti, Río Negro. 

«En los controles policiales ambos manifestaban que me estaban llevando por una mudanza. Durante el viaje paraban y comían y a mí me dejaron encerrada en todo momento en la camioneta», relató Orozco. 

«No regreses más» 

Cuando llegaron a destino, la dejaron en la casa de su hermana y se marcharon. El 19 de marzo, Rocco se comunica con su esposa para decirle que había recibido el telegrama de despido. Un día después García la llamó a Orozco y le dijo «si queres te mando dinero, pero no regreses más». El 26 de marzo, Rocco alquiló una casa en Winifreda y su esposa con un flete volvió a La Pampa y ahora están viviendo juntos nuevamente. 

Su estremecedor relato deja en evidencia que sufrió violencia de género, laboral, institucional, psicológica y demás. Ante la gravedad de los hechos, la Fiscal Urruti solicitó las actuaciones policiales para analizarlas detenidamente y luego actuar en consecuencia.   

FOTO: El abogado Dagnino Minetto y Miguel Rocco muestran convenio de pago homologado

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