Colonia Barón: «Nina», la perra del cuartel de bomberos entrenada para la búsqueda de personas

El bombero voluntario Pablo Engraff, adiestró a su perra «Nina» para la búsqueda de personas vivas en grandes áreas o estructuras colapsadas. Esta dupla surgió en el Departamento K9 de la Escuela de Capacitación de la Federación Pampeana de Bomberos Voluntarios, dedicado a la instrucción y formación de binomios para la búsqueda y rescate con perros machos y hembras. 

«Soy nativo de Colonia Barón y llevo 3 años y tres meses en el cuartel de bomberos, estoy desde que se inició el Departamento K9 en la provincia», contó Engraff. Su perra, de raza pastor alemán con pastor negro, llegó a sus manos cuando era cachorra. «Fue donada al cuartel cuando tenía dos meses de vida por un vecino que se había enterado por intermedio de nuestros jefes que habíamos participado del primer curso teórico que hubo en La Pampa para brigadas K9. Enseguida me gustó su estilo, su descendencia y me la quedé aparte soy bastante perrero. Hoy en día la tenemos operativa y recientemente cumplió 3 años», agregó.

«Vínculo muy fuerte»

El bombero con su perra asistió a numerosos encuentros de capacitación y adiestramiento dictados por instructores de Córdoba. «Me pareció una propuesta de trabajo muy interesante para el sistema bomberil. Cada dos meses nos concentrábamos en Miguel Riglos, y después una vez en cada pueblo», recordó. Asimismo, confesó que «me costó mucho» adiestrarla porque hace tres años «era todo nuevo y no teníamos la experiencia de ahora. La perrita tenía un año y no le podía sacar un ladrido, con diversas técnicas empezó a ladrar y fue evolucionando mentalmente. Con mucha paciencia, perseverancia y amor creamos un vínculo muy fuerte con ella. Hice muy bien mi tarea y me la dieron en operatividad en octubre/noviembre del año pasado». Esa operatividad fue otorgada por el instructor Oscar Tepli, coordinador K9 de la provincia de Córdoba.

 

Tarea esencial

«Mi perra busca personas vivas por venteo en grandes áreas o estructuras colapsadas, dicho en otras palabras es detectora de partículas humanas vivas. Es capaz de identificar el olor de una persona con vida. Hay otras especialidades como búsqueda de restos humanos o cadavéricos y rastros específicos, canes que buscan gente viva a través de una prenda», explicó. En estos días su can podría desempeñar una tarea esencial en el derrumbe del edificio de Miami donde se buscan personas entre los escombros.

La perra adiestrada lleva adelante su tarea como un juego por el cual obtiene una recompensa. «Para nosotros es un trabajo y para los perros un juego, ella va a ser todo lo posible para obtener el mordillo o una pelotita. Trabaja suelta en un área de búsqueda o rastrillaje, la dejo venteando y si encuentra a una persona viva, capaz que está a 150 metros adelante mío, ladra continuamente, así me avisa que hay una víctima y después se la premia con el mordillo». «Nina» esta operativa a nivel provincial y el trámite para certificarla a nivel nacional fue dos veces suspendido por la pandemia. 

Vacunada

Con respecto a su vida diaria, Engraff dijo que «está permanentemente conmigo en mi casa, más allá que yo tengo mucha conexión y afinidad con ella es una herramienta de trabajo, pero hace una vida normal, anda suelta, se junta con otros canes y con los vecinos del barrio. Tiene su libreta sanitaria al día y una alimentación común». No hace mucho tiempo la perra quedó preñada y tuvo seis cachorros que ya tienen nueve meses. Cinco están en el Departamento K9 de la Federación Pampeana. Engraff se quedó con una hembrita y la está adiestrando para la búsqueda de restos humanos. Un macho se fue para la ciudad de Bahía Blanca donde una persona lo prepara para defensa personal.

Debutó en la búsqueda de Guadalupe

Pablo Engraff y su perra adiestrada junto a otros dos binomios pampeanos formaron parte del inmenso operativo nacional de búsqueda de Guadalupe Lucero, la niña de 5 años desaparecida en la provincia de San Luis. Allí «Nina» hizo su debut como rescatista. «Fuimos convocados por el CUO (Comando Único de Operaciones) a nivel nacional, y viajamos con autorización de la Federación Pampeana. Trabajamos desde jueves hasta domingo al mediodía cuando regresamos a La Pampa. A mí me tocó las afueras de la ciudad, montes y descampados», precisó. Le quedaron sensaciones encontradas. «Lamentablemente fue una experiencia muy buena. Sentí mucha adrenalina en esta búsqueda de trascendencia nacional e internacional. Uno estaba presente ahí cumpliendo una tarea muy importante, pero el resultado fue negativo». El costado positivo: «Te contactas con gente de otras provincias que sabe mucho, que han participado de otros rastrillajes, te pasan técnicas y consejos para trabajar mejor», cerró el entrevistado.

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