Geóloga de Winifreda en Neuquén: «Nunca me sentí discriminada por ser mujer»

La geóloga María José Julián «Majo», nativa de Winifreda, vive y trabaja en la provincia de Neuquén. Actualmente forma parte de un equipo interdisciplinario de una empresa privada que brinda sus servicios a Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Se desarrolla en el sector de Data Management tarea que consiste en planificar, supervisar y controlar la gestión de los datos geológicos-geofísicos e ingeniería. Recibida en la universidad pública y con quince años de trayectoria laboral, la pampeana confesó que en su ámbito laboral «nunca me sentí discriminada por ser mujer». 

Carrera atrayente

Cada 9 de junio se celebra en nuestro país el Día del Geólogo, una fecha en la que se conmemora la actividad de estos profesionales. Al respecto, Julián recordó su infancia y adolescencia en su pueblo natal donde hizo la enseñanza primaria y secundaria. «Por cuestiones familiares y económicas, decidí junto con mis padres estudiar en Santa Rosa en la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Salí del secundario en 1998 cuando no había Internet y la búsqueda de carreras que podrían vincularse con lo científico y con el permanente descubrimiento, que era lo que me interesaba, fue a través de libros. Me pareció muy atrayente la geología y por eso la elegí», explicó sobre su elección. La cursada la fue atrapando cada vez más. «La carrera tenía muchas materias de física, química, estadística, algebra y análisis pero a medida que iba progresando en el plan de estudios iba teniendo muchas más asignaturas vinculadas con la geología específicamente y me gustó mucho más». 

Tesis innovadora

Un año antes de terminarla preparó la tesis de grado aplicando lo aprendido. «Tenía que ser un trabajo científico innovador. Lo realicé en Santa Cruz donde se estaba creando lo que es hoy el Parque Nacional Monte León. Presenté una descripción sedimentológica y estratigráfica del sector y tuve la suerte de participar de ese trabajo junto a un grupo de profesionales de la UNLPam». Al mismo tiempo realizaba una pasantía laboral rentada en el repositorio de fósiles de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la universidad pampeana. 

Tras recibirse en 2006 enseguida inició la búsqueda laboral. «Dudé mucho si trabajar en investigación o dedicarme al circuito privado. En medio de esa incertidumbre quien es mi esposo ahora, en ese momento mi novio, consigue trabajo en Neuquén en la parte privada. Él es de Santa Rosa y también geólogo, nos recibimos el mismo año viviendo en pareja. Entonces me decido a venir y empiezo a repartir currículums, algunos vía email y otros los entregaba en mano porque en esa época muy pocas empresas tenían correo electrónico. A los 10 días me llaman de una empresa, me contratan y desde ahí nunca dejé de trabajar», siguió. 

Empresas petroleras  

En 2007 fue contratada por una empresa de servicios petroleros que brindaba servicios a Petrobras, que tenía muchas áreas concesionadas por el gobierno neuquino. «Trabajé seis años con ellos en el procesamiento de la información que llegaba desde el campo donde trabajan los equipos integrados por ingenieros, topógrafos, geofísicos y geólogos. En 2013 trabajé de manera independiente para una empresa mucho más chica y después cuatro años en la Subsecretaría de Ambiente de Neuquén en un proyecto de monitoreo de pozos para proteger los recursos hídricos en ambientes llenos de perforaciones petroleras», detalló. 

Desde 2019 se desempeña en una empresa privada que brinda servicios para YPF, similares a los que describimos al inicio de la nota. «Controlamos todos los datos que llegan desde la cuenca o campo petrolero, los ordenamos y procesamos con software específicos de geología y geofísica, para después hacer un análisis cualitativo del área en estudio y luego estos datos son interpretados por grupos de profesionales que definen si se sigue o no perforando, si se realiza o no una fractura en el subsuelo», precisó. 

Consultada sobre el impacto de la emergencia sanitaria en su trabajo, comentó que «desde que comenzó la pandemia las empresas tenían ciertas estructuras como para que nosotros podamos trabajar desde nuestra casa, lo que se hizo fue una aceleración de ese proceso. Desde unos días antes del DNU presidencial original ya nos habían mandado a la casa y hasta el día de hoy no hemos vuelto, hacemos Home Office. Sí regresó la gente que está operativa en el campo». 

Avance de las geólogas

Además, se le consultó sobre si le costó como mujer ganarse un lugar en la actividad. Al respecto,  haciendo una retrospectiva respondió: «Cuando yo empecé la carrera llamaba mucho la atención que la mitad de los alumnos eran mujeres y la otra mitad varones, algunos profesores se vieron sorprendidos por el interés femenino en la disciplina. Además, se sabía que no había muchas posibilidades de que las mujeres trabajaran en el campo del ambiente petrolero o minero. Por suerte mientras fui cursando la carrera eso fue cambiando y cuando me recibí (2006) empezaron a haber mujeres permanentemente trabajando en el campo. Antes, eran muchas menos».

-¿Hay una apertura de las empresas para contratarlas?

-Sí; lo que yo no veo es una apertura a niveles gerenciales, recién se está dando en los últimos tres años. Los cargos altos los ocupan mayoritariamente hombres como sucede en un montón de industrias. Pero todas trabajamos y en mi caso particular no sentí nunca un acto discriminatorio por ser mujer.

-¿La geología en la actualidad es una carrera con salida laboral?

-Si te dedicas a la investigación sí y es posible aportar mucho más al desarrollo científico; y en el caso del rubro que yo elegí vinculado a la actividad petrolera creo que el gran desafío de los geólogos sería encontrar recursos renovables para la generación de energía. Pero hoy en día la volvería a elegir a la carrera. 

En el final «Majo» envió un «saludo enorme a mi pueblo» donde reside su padre. «Cada dos meses estoy por allá, tengo amigos y los mejores recuerdos», finalizó.

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