A 21 años de la actuación de Facundo y Daniel Toro en Winifreda: «Una noche inolvidable»

Hace dos décadas y un año, Winifreda celebraba su 85º aniversario y ante una presencia multitudinaria de público actuaban juntos Facundo Toro y su padre, el legendario cantante y compositor Daniel Toro. Los músicos populares se presentaron el 6 de mayo de 2000 sobre el escenario montado en el interior de una carpa armada en un complejo deportivo. Allí interpretaron sus grandes éxitos. 

«Fue una noche inolvidable», dijo la secretaria municipal de Cultura, Claudia Visbeek, quien en aquella época ocupaba el mismo cargo al igual que la intendenta en funciones Adriana García. La organización de la celebración estuvo a cargo del municipio con el apoyo de las instituciones.

Preparativos

«Fueron días de mucho trabajo con empleados municipales, funcionarios, el grupo cultural y personas que se acercaron espontáneamente. Desde la intendencia se hizo una convocatoria amplia a todas las mujeres que se dedican a la repostería para la elaboración de la torta aniversario y entre muchas vecinas hicieron esa gran torta y la decoraron. Me acuerdo que los motivos eran girasoles», en coincidencia con la planta que identifica a los winifredenses.

Los preparativos continuaron con el alquiler de una carpa «porque no había en ese momento un edificio lo suficientemente amplio como para albergar mucha cantidad de personas. Además tuvimos que prever la calefacción, estábamos en mayo y hacía bastante frío a la noche».

El servicio gastronómico estuvo a cargo de una empresa privada. El gran desafío era abaratar el costo de la tarjeta. Para ello «desde el municipio compramos la bebida, el pan y el pueblo puso la torta». «Recuerdo que a tres días de la fiesta teníamos muy pocas tarjetas vendidas y un estado de preocupación muy importante. Entonces con la intendenta, el secretario tesorero y unas personas más salimos casa por casa ofreciendo tarjetas y a último momento todo el mundo quería asistir. No pudimos satisfacer a todos porque el servicio traía una cierta cantidad de carne y la tenía que refrigerar. Era toda una estrategia conseguir leña, parrillas y hacer fuego», prosiguió Visbeek. La instalación eléctrica para la iluminación, equipos de refrigeración, sonido y demás fue realizada por personal de la Cooperativa de Electricidad. El comienzo de la cena fue muy original porque se apagaron las luces y aparecieron los mozos con unos brochets de pollo ensartados con un juego de fuegos.

Broche de oro con plus  

La localidad cumple años cada 3 de abril, sin embargo aquella vez los festejos centrales se pospusieron para mayo porque Facundo Toro tenía una agenda muy recargada de actuaciones por el país. «Lo contratamos a través de una productora y recién en mayo podía venir acá», dijo Visbeek y señaló que los organizadores y el público quedaron asombrados. «Momentos previos al show de Facundo descubrimos que también estaba su padre Daniel Toro, fue una sorpresa muy grata porque hacía tiempo que no cantaba por problemas de salud. Estábamos encantados con su presencia, nos parecía un plus súper importante para la fiesta del pueblo dada la impresionante trayectoria de Daniel Toro. Estaba acompañando a su hijo que en ese momento era alguien que comenzaba a surgir y estaba con mucha presencia en los medios. Cuando subió al escenario la gente desbordaba, estaba terriblemente emocionada. Fue muy emocionante verlos juntos. Más de uno lo debe recordar».

Desfile y fotografías

La primera locación de la fiesta-aniversario fue la calle 25 de mayo. Los actos estuvieron presididos por la intendenta Adriana García, demás autoridades locales, el ministro de Gobierno y Justicia de entonces, Cesar Ballari e intendentes de localidades vecinas. Luego de las estrofas del Himno Nacional y los discursos, numeroso público aplaudió a cada una de las instituciones que desfilaron mostrando sus trabajos y logros. Primero pasaron los alumnos de la Escuela primaria 104; los bachilleres del colegio secundario; los alumnos del Centro Educativo 40; niños/as, padres, madres y docentes de las escuelas rurales 100, 106, 131, 138 y 214, vestidos de inmigrantes representaron un casamiento rural. 

También desfilaron el grupo municipal de danzas folclóricas con trajes típicos; se sumaron los niños de 6 a 13 años de la escuela de iniciación deportiva; la categoría libre de vóley y el plantel de fútbol femenino. La parroquia católica y la congregación luterana estuvieron presentes como así también la Biblioteca Popular. Asimismo, los bomberos voluntarios mostraron sus herramientas para combatir los incendios; el Hospital se hizo presente con las enfermeras y la ambulancia; la Cooperativa Eléctrica exhibió parte de su parque automotor y la escuelita de fútbol del Club Social y Deportivo a sus pequeños jugadores. También, hicieron su pasada la comisión del Centro de Jubilados y Pensionados; destacados bochófilos del club y los cadetes de la Escuela de Policía de La Pampa. El vecino Hugo González manejó la coupe Torino 1978. «Recuerdo que el grupo cultural había gestionado en Eduardo Castex una carroza en desuso y muy desmejorada que simbolizaba a una locomotora. La trajimos a Winifreda y en el galpón municipal se trabajó durante días y días para restaurarla y que estuviera en el desfile. El maquinista era “Titi” Lince, tan querido por todos», acotó Claudia Visbeek. La comuna presentó dos carrozas: una réplica del arco de entrada y de la torta aniversario custodiada por cocineritos quienes frente al palco de autoridades prendieron una vela que fue soplada por la jefa comunal. 

La segunda locación fue la plaza San Martín. Allí la Banda Sinfónica Provincial interpretó una selección de temas latinoamericanos, valses y pasodobles mientras en el Concejo Deliberante se exhibía una muestra fotográfica (a color y blanco y negro) que recreó la historia de dos instituciones ligadas a la educación: la escuela primaria y la biblioteca.

Aguacero

Los festejos continuaron a la noche en el estadio “Miguel Eloy Baldovino” donde se montó una carpa de 1.200 metros cuadrados. Mil cien almas disfrutaron de una exquisita cena, la música del conjunto “Nuevo Canto” integrado por Oscar Puegher, Daniel Fanfliet y Nelson Schall, danzas del ballet municipal y el broche de oro fue la actuación del cantante Facundo Toro quien junto a su padre, el legendario Daniel Toro, interpretaron canciones como «Pasacalle del amor», «Te quiero hasta la luna», «Sin ti no valgo nada», recibiendo cálidos aplausos. La velada continuó a todo ritmo con la música popular de «La Negra».

«La fiesta se aguó en un sentido real porque cayó una lluvia impresionante y había mucho viento. Igual no pasó nada, la carpa resistió bien y fue una noche inolvidable», enfatizó Visbeek.

Fiesta del Mate  

Lo cierto es que a comienzos del nuevo siglo nadie se imaginaba que 20 años después estaríamos dominados por una insufrible pandemia que además de llevarse a nuestros seres queridos nos priva de la música y los bailes. Por eso es loable recordar eventos vividos. «Aunque están en la memoria,  es lindo refrescarlos», confió Visbeek, quien guarda «la esperanza de que podamos, a la brevedad posible, comenzar a hacer espectáculos por lo menos al aire libre como hicimos en el verano pasado». «Hay mucha gente vacunada y si seguimos a este ritmo habrá una porción muy importante de la población vacunada más la inmunidad de los que han contraído la enfermedad. Creemos que una importante cantidad de gente estará protegida, y quizás podamos hacer la Fiesta del Mate. Es un anhelo muy grande el que tenemos», finalizó.

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