Winifreda: combi municipal lleva la tarea para alumnos rurales hasta la vera de la ruta

Una vez por semana una combi de la Municipalidad de Winifreda recorre muchos kilómetros para garantizar la entrega de cuadernillos con la tarea para los estudiantes de la Escuela rural 138 de “El Guanaco”. Padres y madres esperan el vehículo a la vera de la ruta nacional 35. Allí reciben el material para cada uno de los niveles educativos y le entregan al chofer las actividades anteriores para que sean corregidas. Una docente, en el último viaje, acompañó al conductor hasta el punto de encuentro. 

La logística del reparto se implementó ni bien se suspendieron las clases presenciales ante el avance de la segunda ola de coronavirus en la provincia. Además, en esta zona la mayoría de los chicos/as no tiene buena conectividad en los campos donde trabajan sus progenitores. La escuela está ubicada a unos 18 kilómetros al sur de Winifreda, al costado de la ruta 35. Pero la combi viaja más de 25 kilómetros con los cuadernillos y llega hasta jurisdicción de Santa Rosa. Después regresa al pueblo. De esta manera, los alumnos/as pueden seguir estudiando. 

Actividades en formato papel

Al respecto, la directora del establecimiento educativo, Silvia Domke, señaló que «la realidad en el ámbito rural es muy distinta a la de un pueblo o ciudad donde hay Internet y dispositivos electrónicos que los chicos pueden utilizar diariamente. En muchos campos eso no sucede y por eso nos manejamos con el formato papel. Muy poquitos sectores tienen conexión a Internet». Por este motivo agradeció al municipio que tras las nuevas restricciones «enseguida se puso a nuestra disposición para hacer el reparto de la tarea. Todos los jueves viaja la combi con el material y recuperamos los cuadernillos de la clase anterior para su corrección. La semana siguiente se devuelven con nuevas actividades».

En la actualidad Domke está en uso de dispensa y la docente Andrea Balsa de Santa Rosa viaja tres veces por semana a la escuela. El jueves pasado acompañó al chofer de la combi. Estacionó en un camino vecinal aledaño a los denominados Silos de Rouco. 

Aumentó la matrícula

Domke precisó que «los padres siempre esperan al costado de la ruta. El vehículo lo más lejos que llega es hasta el Monte Chue”, jurisdicción de Santa Rosa. La directora reveló que la matrícula escolar «aumentó el doble este año. Pasamos de tener cuatro alumnos a ocho, pero una nenita se fue de la zona y quedaron siete, uno vive en Santa Rosa. Cursan segundo, cuarto, quinto y sexto grado». «Estaban asistiendo a clases en dos burbujas hasta que se cortó la presencialidad. Con muy pocos la docente ha podido tener clases por videollamadas porque viven en sectores bastante alejados por eso nos manejamos con formato papel. El chico de Santa Rosa tiene computadora e impresora, pero a veces recibe el material impreso porque su abuelo pasa a diario por los Silos de Rouco», continuó. 

Extrañan las aulas

Además, la entrevistada afirmó que el proceso de enseñanza-aprendizaje da resultado. «La respuesta es muy positiva, estudian mucho», dijo. Contó una anécdota que refleja la dedicación de los chicos/as y sus familias. «Una mamá me llamó un sábado porque no entendía una consigna y yo le decía que descansara más allá que a mí no me molesta en absoluto asesorarlos cualquier día. Sin embargo, ella me dijo que con su hijo estaban haciendo la tarea para no aburrirse. En el campo tienen otros tiempos y hacen sus actividades hasta los fines de semana».

Como sucede en toda la provincia, los estudiantes han perdido el vínculo entre ellos. «Extrañan muchísimo las aulas, quieren estar los siete juntos de nuevo, necesitan ese contacto porque en la escuela se relacionan y comparten todo». El inmueble cuenta con una persona que se encarga del mantenimiento y lo mantiene abierto.

«Estoy a disposición»

Domke destacó el apoyo de la comunidad educativa. «Le ponen énfasis para que sus hijos sigan avanzando, es increíble lo que ayudan y consultan, es muy lindo trabajar en una escuela rural», dijo emocionada recordando que hizo la escolaridad primaria en una escuela de campo. 

En el final tuvo afectuosas palabras hacia el chofer de la combi Carlos Enrique. Recordó que cuando el gobernador estableció que las escuelas siguieran cerradas aunque manteniendo el vínculo pedagógico «a los cinco minutos lo tenía en mi casa diciéndome ´quedo a disposición por orden de la municipalidad para que los chicos tengan su tarea´. Me pareció un gesto divino. Se puso el trabajo al hombro. Tiene una relación excelente con los chicos, con los papás y se lo quiero agradecer».

Cabe mencionar que la combi también lleva la tarea para los estudiantes del colegio secundario que viven en la zona rural.

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