Vegetales y mermeladas: en Winifreda acondicionan espacio para elaborar alimentos saludables

La Municipalidad de Winifreda acondiciona un inmueble para la elaboración de alimentos saludables en gran escala destinados a la venta. Mientras realiza ese trabajo, puso en marcha una prueba piloto de fabricación de mermeladas utilizando la producción de las huertas municipales. Las primeras variedades fueron de melón y zapallo calabaza. Esta experiencia apunta a capacitar al personal en buenas prácticas de manufacturas, necesarias para obtener productos con valor agregado.

Prueba piloto  

Al respecto, el coordinador de las huertas, el ingeniero agrónomo Luciano Barbera, señaló que junto a su equipo de trabajo «preparamos la tierra, sembramos, cosechamos y ahora estamos en la etapa de elaboración de dulces o mermeladas. Es una prueba piloto que recién está iniciando por lo tanto vamos a ir mejorando día a día». Acto seguido aclaró que este nuevo emprendimiento «no es solo productivo sino también de capacitación por eso buscamos asesoramiento». En este sentido reveló que los empleados/as de las huertas y vecinos particulares recibieron hace unos meses una charla sobre buenas prácticas de manufactura con la intención de evitar enfermedades transmitidas por alimentos. Los conocimientos fueron impartidos por Barbera y técnicos del Senasa. Hace unos días decidieron poner en práctica lo aprendido fabricando mermeladas de melón y zapallo. Envasaron más de 50 frascos.

 

Proceso de elaboración

Roxana, trabajadora municipal, explicó las distintas etapas del proceso: «Trajimos de la huerta una buena cantidad de melones y zapallos maduros. Los pelamos, lavamos, cortamos en cubos, los ponemos en la olla y mezclamos azúcar. Dejamos reposar 24 horas y después cocinamos a fuego lento durante seis horas». «Esterilizamos los frascos, las tapas y procedemos al envasado de la mermelada en caliente. Luego tapamos los frascos y los dejamos boca abajo en un lugar seguro», continuó. «Todos los días se aprende alguno nuevo», dijo mientras lavaba los vegetales. «En esta etapa utilizamos las instalaciones del club porque tiene mesadas lavables, paredes azulejadas hasta los 2 metros de altura, agua fría y caliente y demás comodidades que nos permiten llevar a cabo una preparación sin ningún riesgo sanitario», acotó Barbera. Luego afirmó que «con esta prueba piloto vamos uniendo los distintos eslabones de la cadena productiva para que cuando pasemos a la etapa de elaboración masiva tengamos los engranajes mucho más ajustados y podamos elaborar un producto extraordinario».

Seguridad alimentaria 

En pos de ese objetivo, el municipio está remodelando y reacondicionando el inmueble de la ex cooperativa apícola. Su plan es ponerlo en funcionamiento cumpliendo todos los requisitos higiénico-sanitarios establecidos por Senasa. En ese local, Barbera señaló que con insumos de las huertas municipales se fabricarán dulces, mermeladas y productos de cuarta gama como bandejas de vegetales envasadas al vacío, sopa de verduras trozadas, tomates secos, salsa de tomates, frutas secas y demás. «En la localidad hay muchos frutales como duraznos, damascos, cítricos, antes de que se pongan feos los vecinos podrán acercarlos al establecimiento para que les podamos dar valor agregado», aventuró. «Estamos dando los pasos indicados para no correr ningún tipo de riesgo porque queremos que salga un producto habilitado, con registro sanitario, etiqueta y logo. Apuntamos a mediano plazo a proveer de alimentos saludables al pueblo para cuidar la seguridad alimentaria», finalizó el profesional.

 

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