Socióloga de Catamarca visitó Winifreda atraída por cabañas ecológicas

Mariela Pistarelli reside en Catamarca y hace unos días estuvo en la provincia de La Pampa donde visitó la localidad de Winifreda atraída por dos cabañas ecológicas construidas hace años en el vivero municipal “Ernesto Lucero”. La visitante es socióloga y docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA). Además integra el Colectivo de Investigación “Ecología Política del Sur” y la Organización “Mujeres Somos Tierra”.  

Llegó al predio comunal junto a su amiga, la escritora pampeana Patricia Lobos, y su esposo Rubén Gaite. Pudo observar el exterior de las edificaciones, pero no pudo ingresar adentro de los albergues porque desde hace un tiempo no prestan al pasajero el servicio de alojamiento y permanecen cerrados con llave. Igualmente quedó encantada con el formato que tienen. 

Bioconstrucción  

La charla con la catamarqueña tuvo lugar debajo de un árbol, muy cerca de las casas. Según manifestó su vida transcurre entre «la academia o los centros del conocimiento y la vida social en las comunidades». En este contexto, «estaba muy interesada en venir a esta localidad para conocer y saber cómo están llevando a cabo todo este tema de la bioconstrucción». «Desde la ecología política y desde nuestro posicionamiento, estas cabañas representan una forma de vida, un modo de mirar el mundo y de vivirlo de una manera más amigable con la naturaleza. De hecho pretendemos reconstruir todo lo que sean flujos, procesos, relaciones, porque entendemos que la vida humana no está aislada de los otros seres vivos y muchos menos de la naturaleza sino que somos inter-dependientes”. 

También indicó que vivimos tiempos actuales «un poco agresivos» con los recursos naturales del planeta y en este sentido puso como ejemplo «el extractivismo, que es una forma de despojo de ciertas materias primas de la tierra, de apropiación de los excedentes, de acumulación». 

Ruta turística  

En Catamarca las construcciones en adobe están muy arraigadas incluso forman parte de una ruta turística e histórica. Al respecto, Pistarelli dijo que «hay una cantidad importante de comunidades originarias en la provincia y una intencionalidad en los últimos años de recuperación de sus viviendas. Es un proceso re-interesante porque vamos encontrando puntos de equilibrio que tienen que ver con una vuelta a la tierra y a revalorizar una cantidad de saberes con los cuales nuestros ancestros han resuelto cuestiones diarias de su vida. Tenemos terrazas de cultivos y otros sistemas que han permitido almacenamiento de agua para la producción de alimentos y la vida misma».  

En este marco las cabañas locales cobran relevancia porque fueron construidas con el sistema de “quincha”, un entramado de barro, paja y cañas. La socióloga y activista social consideró que estos componentes varían de acuerdo a la región del país y son una muestra de una relación «amigable con el entorno que nos rodea, de ir tomando los elementos para el auto- sustento, siempre haciendo un equilibrio». «En Catamarca la quincha es un sistema habitual y no el sistema de encofrado con fardos porque no tenemos desarrollada la ganadería, pero si tenemos la piedra que la recogemos y hacemos un contrapiso o cimiento, queda firme, solido y sustentable», puntualizó. 

Mantenerse y multiplicarse

En el final, la entrevistada consideró que este tipo de cabañas «deberían mantenerse y multiplicarse en las mismas proporciones que las construcciones tradicionales. Hay discursos que dicen que requieren mucho mantenimiento, pero una vivienda convencional con cemento y ladrillos también necesita su mantención y mucho más si está habitada».  

Asimismo, cabe mencionar que la comuna llevó adelante estas novedosas edificaciones cuando estaba adherida a la Red Argentina de Municipios Frente al Cambio Climático. El código de edificación urbana de la localidad prohibía la construcción con barro u otros componentes de la tierra. Ese artículo fue anulado durante la gestión de la intendenta mandato cumplido Marta Berg. Esa decisión había sido apoyada, entre otros, por el ex concejal Hugo Villalba (PJ), actual Juez de Paz. Las dos cabañas fueron construidas por el maestro mayor de obras Oscar Delhaye junto con dos empleados comunales que fueron capacitados por él durante el transcurso de la obra. Formaban parte de un proyecto «más grande» que abarcaba la construcción de cinco módulos en total con pantallas solares y reutilización del agua, iniciativas que  no se concretaron. 

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