Agroquímicos: Vecinos preocupados por depósito al lado de sus casas

Vecinos winifredenses fotografiaron hace unos días una camioneta con una importante carga de bidones de color verde en su caja y un autoelevador o zamping descargándolos y entrándolos a un galpón ubicado en la calle Calderón. Tanto el vehículo como la máquina manipulada por un hombre estaban estacionados en contramano y la operación de descarga de los productos se efectuaba frente a un barrio de viviendas sociales. Incluso el galpón linda con casas particulares. 

Alarmados e indignados, los pobladores subieron la imagen a las redes sociales e interpelaron a la Municipalidad con una pregunta: «¿Hasta cuándo tenemos que permitir que sigan con agroquímicos dentro del pueblo?».

Ordenanza

Cabe mencionar que está vigente una ordenanza que regula el uso y manejo responsable de los productos fitosanitarios para la prevención de daños a la salud y el ambiente. Esa normativa establece claramente que dentro de la Zona de Resguardo Ambiental de Productos Fitosanitarios está prohibida la permanencia y/o circulación de vehículos con productos agroquímicos, aunque se encuentren cerrados y sellados de fábrica. Además, permite únicamente la habilitación de depósitos de acopio pertenecientes a comercios solo si cumplen con los requisitos establecidos en la disposición 1198/07 de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, Dirección General de Agricultura y Ganadería. Los mismos deben inscribirse en el área municipal de Medio Ambiente a los fines preventivos para que el cuerpo de bomberos por cualquier emergencia sepa que productos se almacenan y llegado el caso, al momento de intervenir, tengan información sobre su nivel de toxicidad. En cambio, pobladores en forma particular no pueden acopiar bidones con glifosato o sus derivados dentro de la zona urbana. 

Denuncia

La polémica foto fue comentada, entre otros, por una empleada municipal que tiene su vivienda familiar a pocos metros del galpón cuyo propietario o inquilino lo utiliza también para guardar máquinas agrícolas. «Ya se hizo la denuncia formal ante el Juzgado de Faltas (Municipal) y sigue pasando. Estamos cansados de la actividad que realiza este señor», escribió la mujer en redes. Y planteó: «Tendría que tener su lugar en el parque industrial, estaría más cómodo con sus máquinas de gran porte y podrían trabajar hasta la hora que quieran». A su vez, su marido reclamó a las autoridades municipales que le hagan cumplir la ordenanza citada anteriormente.

Presionada

Asimismo, la empleada pública reveló que hace un tiempo «el señor vino a mi casa para decirme que va a mover sus influencias para perjudicarme en mi trabajo. Yo me pregunto por qué no mueve sus influencias y se traslada al parque industrial a trabajar tranquilo, con sus bidones, sus semillas, sus máquinas, sin tener que mirar por los espejos al momento de hacer una maniobra complicada para no pisar a ningún chico del barrio que pasa en bicicleta». «Uno no quiere joder (sic) con el trabajo de nadie, pero ordenemos las figuritas», afirmó la vecina en la publicación.

Influencias

Además, un vecino del barrio coincidió en que el hombre que utiliza los productos altamente tóxicos «hace cartel de que tiene influencias políticas, lo cual no me sorprende caso contrario no estaría muy tranquilo haciendo lo que no debe». Y sugirió «ir más arriba que la municipalidad para que todos cumplan con su trabajo y ordenanzas», en obvia referencia a organismos provinciales. Vale resaltar una conducta valiente: todas las publicaciones virtuales tienen el nombre y apellido de quienes las realizaron.

 

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