Winifreda: estudiante universitario fabrica composteras para el cuidado del ambiente

El winifredense Guido Domke (25) cursa el tercer año de la Tecnicatura en Producción Vegetal Intensiva en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa. En marzo de este año comenzó con la construcción de composteras caseras para la producción de compost con residuos orgánicos degradables generados en casa. Contribuye así al cuidado del ambiente. Una prueba piloto terminó convirtiéndose en un emprendimiento viable y sustentable. Hoy tiene clientes en varias localidades pampeanas.

Emprendimiento ecológico  

Según explicó, «esto surgió durante la cuarentena cuando me había quedado en Santa Rosa para presenciar las clases virtuales. Por Internet vi un modelo e hice una compostera para uso propio con la finalidad de tener compost como abono para mis plantas y la huerta. Una vez terminada no me duró ni un día porque cuando publiqué las fotos en redes sociales enseguida la vendí y me empezaron a encargar más». Fue así como emprendió la fabricación en serie. 

Los materiales que utiliza son tablas de madera de pallets de productos alimenticios, que por lo general nunca se les da otro uso, en cambio el emprendedor las reutiliza. Las composteras miden 60 centímetros de alto y de ancho y 45 centímetros de profundidad. «Por dentro las impermeabilizo con pintura asfáltica y por fuera en un momento había pensado en barnizarlas, pero mucha gente me ha pedido pintarlas con algún color, entonces las entregó lijadas y que el cliente le dé la terminación que quiera. A unos 12 centímetros de la parte inferior tienen una abertura con un tejido plástico o red que sirve más que nada para aireación, que tenga continuamente circulación de aire para que respire y le dé más oxigenación así los microorganismos y bacterias pueden trabajar bien en el proceso de compostaje», explicó con conocimiento. 

 

Compost

En el interior tienen dos compartimientos divididos por un tejido en forma vertical. «Se vierten los residuos en un compartimiento y cuando se llena se acopian del otro lado, esto más que nada cuando se usan lombrices californianas, pero estas composteras pueden usarse con o sin lombrices», puntualizó. Para facilitar la acción de los microorganismos, recomendó volcar residuos orgánicos generados en nuestros hogares incluso cartón y papel de diario triturado en pequeños tamaños y hojas secas picadas. No sirven aquellos que contengan grasas y aceites ni el estiércol de perro y gato ya que son de difícil degradación. Para que el proceso de compostaje tenga éxito y sea de calidad, a todo lo vertido «hay que mantenerlo con buena humedad generada con agua. En esta época de verano se recomienda una buena regada una o dos veces por día. Además es conveniente al menos una vez por semana ir revolviendo todo el contenido de abajo hacia arriba para que no se formen hongos. Yo utilizo una horquilla para hacer ese trabajo, pero tranquilamente se puede revolver con las manos». 

Fertilizante orgánico

Además, precisó que el compost se genera en tres o cuatro meses y estará listo para usarse cuando se convierta en tierra negra mojada de color oscuro y aspecto homogéneo. Asimismo, añadió que «utilizando un buen núcleo de lombrices más rápido se puede obtener el compost». Este producto natural puede utilizarse como fertilizante orgánico. «Lo ideal son cinco a siete kilos por metro cuadrado más de eso no porque puede llegar a matar las plantas», marcó. «Un kilo de compost en 10 litros de agua dejándolo macerar uno o dos días se lo puede usar como fungicida o insecticida y sirve para pulverizar las plantas por encima de las hojas», enseñó.

A su vez, cabe destacar que en pandemia ha comercializado unas 30 composteras en Toay, Santa Rosa, General Pico, Winifreda, Parera, Realicó. Diariamente le llueven los pedidos.   

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.