Winifreda: Doce anécdotas para despedir el año que nos cambió la vida

El 2020 fue el año en el que la pandemia cambió nuestra forma de vivir. Transitamos meses marcados por la crisis sanitaria, el confinamiento, el distanciamiento social, los brotes y rebrotes de coronavirus, el uso del barbijo y últimamente la esperanza de la vacuna junto a la relajación general. Los winifredenses convivimos en medio de esta realidad extraordinaria. Pese a las adversidades, el período que termina nos dejó varios sucesos que fueron retratados periodísticamente. Este portal informativo comparte con sus lectores doce historias reales con fotografías tomadas por este redactor o enviadas por sus protagonistas.  

 

ENERO  

La escritora Patricia Lobos, nativa de Villa Mirasol y radicada en General Pico, se reencontró en Winifreda con el cartero de su infancia, Francisco Rosario “Lona” Cases a quien no veía desde que ella tenía 7 años de edad. De niña, lo esperaba en la vereda de su casa donde recibía de sus manos las cartas remitidas desde otros lugares de La Pampa o del país para sus familiares directos. Ella también leía esos textos, entablando de esa manera sus primeros contactos con las palabras manuscritas. La mujer siempre quiso volver a reencontrase con ese hombre que le dejaba la correspondencia y finalmente lo consiguió, después de 40 años de haberlo visto por última vez en su pueblo natal.   

FEBRERO 

La comerciante winifredense Silvia Berger, se propuso reducir el consumo desmedido de bolsas de nylon. En busca de su objetivo tomó la iniciativa de sortear, cada sábado, tres kilos de carne para asar entre todos sus clientes que comprasen alimentos en general llevando la clásica bolsa de los mandados. Este fue su aporte para favorecer la conciencia ambiental de la ciudadanía y colaborar con la limpieza del pueblo. 

MARZO  

Las escuelas comenzaban a cerrarse como consecuencia del avance de la pandemia, situación que obligaba a los alumnos a estudiar desde casa. En un primer momento, docentes convocaron a sus padres y madres y les entregaron fotocopias de los trabajos prácticos que sus hijos/as debían resolver en sus domicilios. Semanas después, las clases virtuales fueron claves para garantizar la continuidad educativa hasta fin de año.  

ABRIL   

Policías y bomberos acudían al domicilio de niños y niñas para cantarles el feliz cumpleaños desde la vereda y entregarles un obsequio en presencia de su padre, madre y hermanos respetando el distanciamiento físico. También realizaron esta actividad social de manera virtual. Un emotivo gesto hacia los pequeños que permanecían confinados en sus hogares.   

MAYO 

Romina Herrera y Marcos Russmann fueron madre y padre primerizos en plena pandemia. Aprovecharon el “permitido” del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el gobernador Sergio Ziliotto para viajar desde General Pico hasta Winifreda con su hijo Felipe de 40 días de vida para que sus abuelos y demás familiares pudieran conocerlo en persona. Hasta ese día venían conformándose con fotos y videollamadas. El encuentro fue más que emocionante. El bebé fue mimado y contemplado por integrantes de la familia de Marcos. 

JUNIO 

El winifredense Jorge Stremel, fue intervenido quirúrgicamente de manera exitosa. El vecino de 69 años padecía la obstrucción total del tronco de la arteria coronaria izquierda y la arteria derecha había creado “circulación colateral” que tenuemente irrigaba los vasos de la mencionada arteria coronaria izquierda, por lo que debió someterse a un triple by-pass. Esta patología registraba solo ocho antecedentes en el mundo. «Fue un caso inédito en La Pampa y en el país», sostuvo el cirujano Jorge Rigutto, jefe del equipo del servicio de cirugía cardiovascular del Sanatorio Santa Rosa. La recuperación del paciente fue notable, rodeado por su gran familia. 

JULIO   

En pleno invierno, 25 de Mayo fue noticia por una gran nevada que tiñó de blanco los paisajes y dejó postales imperdibles. Se contabilizaron entre 10 y 15 centímetros de cobertura. Fue disfrutada por el winifredense Martín Nunia junto a sus familiares radicados en esa localidad pampeana. El joven pasaba sus vacaciones invernales alojado en la casa de su tía Silvia, nativa de Winifreda, casada con el santarroseño Gustavo Guench. Ambos tienen tres hijos: Kevin, 25 años, Valentín, 18 años, y Magalí 9 años. Son primos de Martín.  

AGOSTO  

La iniciativa de la cadete de primera del cuartel de bomberos de Winifreda, Luana Fridel, se transformó en una enorme muestra de solidaridad. La movida desde que la promovió por una red social no paró de crecer y la joven logró su objetivo de recolectar una gran cantidad de insumos para ayudar a los bomberos que combatían  los incendios forestales en las sierras cordobesas y a una ONG que se dedica al rescate de la fauna que sufre las consecuencias de las llamas.  

 

SEPTIEMBRE 

El 29 de septiembre se difundió el primer caso de coronavirus en el pueblo, después fueron apareciendo más positivos y quedaron aislados sus contactos estrechos y contactos de estos (tercer anillo). «Estamos batallando a dos manos contra esta pandemia tanto médicos, enfermeros, mucamas, choferes, administrativos. Nosotros estudiamos, nos preparamos y también tenemos familia. Damos todo lo mejor que podemos en esta lucha», sostuvo un enfermero del hospital “Juan Smith”. Sus palabras siguen vigentes porque aún continúan combatiendo al virus mundial dado que los contagios no cesan.  

OCTUBRE 

La Municipalidad de Winifreda, realizó la primera plantación de vides para la producción de uvas de mesa y vinos. Esta experiencia sin precedentes se llevó a cabo en un predio de siete hectáreas que la cooperativa «Los Chacareros» le cedió al municipio. Sobre esa superficie también se implantaron olivos y se construyeron invernaderos para la obtención de verduras destinadas a abastecer al mercado local y de otras localidades. En paralelo, en el predio del ex basurero municipal empezó a funcionar una plantinera.  

 

NOVIEMBRE 

La vecina winifredense Carina García, junto a su esposo Emilio Navarro y sus hijos Emanuel y Nahuel, transformaron una escuela rural deshabitada en un sitio productivo. En ese lugar armaron una huerta orgánica y comenzaron con el cultivo de frutillas cuya producción ya comercializan en negocios locales con un nombre comercial que homenajea al ex establecimiento educativo.  

DICIEMBRE  

Un inusual fenómeno meteorológico produjo daños en la agricultura. En el establecimiento rural “Rio Viejo”, ubicado a unos 19 kilómetros al sur de Winifreda, unas 400 hectáreas sembradas con maíz quedaron prácticamente tapadas de barro tras el paso de una tormenta caracterizada por vientos huracanados acompañados de altas columnas de tierra y polvo y el descargo de una tenue llovizna. Aún no hay certezas sobre si los cultivos se salvarán. 

 

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