Jóvenes winifredenses apostaron al negocio propio y abrieron «Súper 25»

Durante casi 60 años funcionó en un inmueble ubicado a una cuadra y media de la plaza central de Winifreda el recordado bar «El Tropezón» donde los parroquianos iban a compartir unos tragos y a jugar a los naipes como diversión. Eran atendidos por Anselmo «El Gallego» García. Ese local cerró definitivamente en 2019 y el viernes pasado reabrió con una propuesta completamente distinta y con sus instalaciones totalmente renovadas. Fue reconvertido en un comercio dedicado a la venta de productos alimenticios y rubros anexos, que se suma al tejido comercial del pueblo. 

Un emprendimiento de Nahuel Arrué y Vanesa García que nace de la mano de la reactivación económica en el último tramo de la pandemia. De esta manera, los mencionados decidieron apostar por la localidad donde viven.

Esfuerzo y sacrificio

«Fue un día muy lindo, lo estuvimos esperando durante mucho tiempo, teníamos muchas ganas de abrir y finalmente pudimos inaugurar nuestro propio negocio», expresaron los jóvenes. Explicaron que lo bautizaron «Súper 25» por dos sencillas razones. La primera, está en la calle 25 de Mayo. La segunda, «es bien completito», esto significa que los clientes encontrarán todas las mercaderías para la canasta familiar, entre ellas fiambres, lácteos, cigarrillos, jugos, aguas saborizadas, bebidas alcohólicas, más anexos de «tecnología chica» como auriculares, cargadores, USB, pendrive, y juguetería.

«Le hemos metido mucho sacrificio y esfuerzo», confiaron los emprendedores. Ni bien abrieron, aparecieron los primeros clientes y las felicitaciones. «La gente nos esperaba ansiosa, nos transmite mucha alegría y eso a nosotros nos hace muy bien», reconocieron. 

Historia

Poner en condiciones el local les demandó un intenso trabajo. Es que permanecía deshabitado desde el año pasado cuando cerró para siempre el histórico bar del «Gallego» García. Su hija Vanesa, recordó que su padre estuvo detrás del mostrador y llevando pedidos a las mesas «desde los 17 hasta los 75 años». Toda una vida. «Hay muchos recuerdos acá adentro», dijo la joven con nostalgia. Al respecto se puede observar una heladera comercial en muy buen estado que era de su papá y permanece intacta en una esquina del negocio.

Desafío

La apertura del comercio también es un desafío personal para Nahuel porque durante muchos años trabajó como empleado en una casa de electrodomésticos y este año decidió independizarse, un cambio muy importante para él y su pareja. Sus habilidades y experiencias las pondrá en práctica en su nuevo proyecto. «El trabajo anterior me enseñó muchas cosas, por ejemplo respetar los horarios. Todos esos esfuerzos que uno hizo durante años ahora vamos a volcarlos a nuestro propio emprendimiento», afirmó y en la misma línea señaló que «vamos a tener horario corrido, desde las 7:30 hasta la noche», todos los días de la semana.  

En el final, agradeció las muestras de apoyo y recalcó que «vamos a atender a la gente como corresponde y como siempre me gustó: con buena onda y actitud. Son todos bienvenidos».   

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.