INVIRTIO 5 MILLONES DE PESOS EN SEMBRADORA
Algunos productores especulan o postergan inversiones por temor a endeudarse. Otros ven en la crisis económica una oportunidad. Ejemplo de ello es el productor y contratista rural, Ariel Weigum, quien invirtió recursos en la compra de maquinaria. La pandemia de coronavirus ha generado incertidumbre en todos los sectores productivos del país, unos afectados más que otros. El agropecuario no es la excepción, pese a que siempre estuvo exceptuado de la cuarentena dispuesta para atenuar los contagios de Covid-19, y eso le permite operar casi con normalidad. Su funcionamiento y logística no ha cambiado sustancialmente. Sin embargo, muchos productores decidieron restringir sus gastos y postergar inversiones por el temor a endeudarse más allá de que disponen de capital o granos acopiados en silobolsas. Quizás esperan una mejor cotización del dólar para venderlos o que aparezcan líneas crediticias accesibles para la compra de máquinas agrícolas o insumos necesarios para sus explotaciones rurales. Otros, en cambio, tienen una visión más optimista y ven una oportunidad en la actualidad de crisis económica. Ejemplo de ello es el productor y contratista rural de Winifreda, Ariel Weigum, quien invirtió casi cinco millones de pesos de su propio patrimonio en la compra de una sembradora nueva fabricada totalmente en el país. Todo un dato teniendo en cuenta que un reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos – publicado en este suplemento- reveló que en el mercado interno argentino crecen las ventas de equipos rurales de origen importado, mientras que los nacionales caen muy fuertes.
Weigum es titular de un campo mixto (ganadería y agricultura) de 250 hectáreas ubicado a unos 14 kilómetros al noreste de esta localidad pampeana. Mucho optimismo. El día que habló con LA ARENA DEL CAMPO estaba contento por haber renovado su implemento y por la lluvia que caía tenuemente generando humedad en el suelo para sembrar. Además, su esposa e hijos estaban a su lado. El hombre hace ocho años que presta servicios a terceros. “Tengo mucha clientela en la zona de Santa Rosa y Winifreda. Y desde que comenzó la pandemia estamos trabajando con todas las precauciones y permisos”, indicó. Cuando se moviliza de un campo a otro lo hace con sus herramientas de trabajo compuestas por un tractor, camioneta, arrolladora y hace unos días sumó una moderna sembradora a chorillo de granos finos marca Juber 7000. Lo notable es que no esperó la post pandemia para adquirirla. “Es de 36 líneas a 19 centímetros de distancia entre surco y surco. Su manejo es muy sencillo y simple”, precisó sobre sus características.
Realizó la operación comercial con Cooperativa La Emancipación situada en la ciudad bonaerense de Darregueira, donde se encuentra la fábrica de sembradoras. Apuesta a lo nacional. En 2017, le había comprado un tractor y como le dio muy buen resultado volvió a apostar por la misma empresa argentina. “Fue toda una experiencia para mí porque el negocio lo hice a la distancia. Me pasaban fotografías y los informes técnicos por teléfono y mail. Tuve plena confianza en ellos y cumplieron entregándome la máquina en mi campo. Fue todo un éxito”, se alegró.





















